Timex, otros que ofrecen lo que Casio no puede

A Casio «se le están subiendo a las barbas» demasiados fabricantes últimamente. Mientras Nixon comercializa sus robustos SS, y Armitron sus Rubik y demás, todos con macizas cajas de metal y precios muy competitivos, es ahora la poderosa firma Timex quien mueve ficha donde Casio no puede – o no quiere – hacerlo: en los asequibles digitales con caja de acero macizo.

Si antaño era Casio quien hacía estas cosas, es decir, ofrecer mejores relojes que la competencia, incluso con más tecnología, a precios populares, hoy Casio se ha vuelto «su propio enemigo». Adopta la postura que antaño tenían sus rivales (a los que barrió), y ahora son sus rivales quienes ofrecen buenos relojes, acabados, y materiales.

Los modelos antiguos «anti-COVID»

Hace poco os publicamos algunas sugerencias (sugerencias, nada más, que quede claro; cada uno puede llevar, faltaría más, el reloj que más le agrade consigo) sobre los modelos digitales de la Casio actual, muy valiosos en estos tiempos tan crudos de pandemia. Este tipo de artículos que tienen que ver con el coronavirus siguen teniendo una gran difusión y notable éxito (de hecho ha sido uno de los posts más leídos durante la semana), por lo que vamos a profundizar un poco en ello, pero viéndolo desde una perspectiva distinta, diferente y peculiar.

Y es que ahora, y como un ejercicio más bien de curiosidad y de retrospectiva, vamos a echar la vista atrás y hacer mención de algunos de los modelos que, durante los años ochenta – es decir, de los primeros años de Casio, o de sus años más «productivos» -, habríamos elegido como relojes aptos para llevar con nosotros en este apocalíptico escenario.

Casio Collection: comparativa de tamaños

Mucho se ha hablado sobre el tamaño de los modelos de Casio actuales y de los antiguos. Sobre todo, en lo que respecta a su tamaño se ha notado una clara tendencia a hacerlos más grandes, algo evidente en algunas gamas como G-Shock. Pero seguro que a muchos os resultará curioso saber un poco cómo era el tamaño de aquellos primeros Casio respecto a los de ahora, y para ello nada mejor que elegir eso: uno de los primeros, primerísimos modelos. Tanto, que estamos hablando de uno de los modelos de resina que fueron inéditos en el mercado. Tras el carismático y novedoso F-100 que, con su módulo 52, apareció en el mercado en 1977, en 1978 vería la luz el F-200, con el módulo 55 y que sería su sucesor. Fue uno de los primeros relojes en ofrecer las, a posteriori, combinación de leyendas en color amarillo y blanco, y uno de los predecesores de los famosos y múltiples modelos de resina que coparían el mercado la década posterior.

Por lo tanto, es un modelo muy útil para comparar medidas y saber si realmente los relojes de aquellos años, en lo que a Collection se refiere al menos, eran tan compactos o no.

Las soluciones de información múltiple en los Casio antiguos (y que ya no se ven hoy)

Son muy conocidos, y estamos relativamente habituados (gracias en parte a que no hace tantos años que dejaron de fabricarse) a la característica de cambio de fecha/hora en algunos modelos digitales de Casio. Como el display tenía pocos dígitos, y la pantalla era relativamente pequeña, no había espacio para incluir la fecha y la hora a la vez, así que uno podía pulsar un botón, y consultar la fecha. Soltaba dicho botón, y volvía la hora.

Modelos de este tipo eran los F-30, F-14, F-12 o F-18, y algún que otro reloj de aquellos años, como los B612 de caja cromada.

El «divertido» anuncio de las Casio Mini

Muy interesante el anuncio de época de la Casio Mini, no solo por poder apreciar en un tamaño considerable el logo de la antigua Casio de los setenta, el cual solo de por sí nos transporta a otra época muy distinta a la que vemos hoy, sino por los «sabrosos» ejemplos de los usos de una calculadora que, en aquellos años setenta, nos ofrecían.

Ahora todo eso se ha visto reducido a un único aparato: el smartphone. Una pantalla en donde (si aciertas con la tecla y no tienes la vista cansada, ni cambias de pantalla sin querer o cierras la app al meterlo en el bolsillo, así como mil inconvenientes más de esos trastos de hoy, el más sambólico ejemplo de la sociedad actual) tienes todas las calculadoras que quieras a tu disposición. Claro que uno tiene tantas que nunca sabe cual usar y ninguna le agrada, saturación, hastío y lo que en mi tierra llaman «refalfio» en estado puro. Pero eso no ocurría antes. Tener un aparato de estos en el bolsillo era casi la gloria, y ojo, que únicamente podías contar con seis dígitos y las operaciones básicas de suma, resta, multiplicación y división. Nada de cambios de signo o raíces cuadradas, ni mucho menos funciones científicas como las potentes ClassWiz actuales.

Más variantes para los A1000

Aparte de la RBW (rainbow, «arcoiris», A1000RBW-1) que vimos el otro día Casio comercializará más versiones del modelo de caja de acero macizo A1000 aunque, de momento, ninguno es el de correa de resina que todos esperamos. Eso sí, uno de ellos será una variante toda negra mucho más «masculina» que las que llevamos viendo hasta ahora, la A1000MB-1B, con milanesa también con recubrimiento en negro. Por desgracia, en esta no han tenido el detalle de recubrir también los pulsadores, que serán en un tono cobrizo un poco/demasiado «contradictorio» o «chocante» con la estética del resto del modelo.

La otra variante será, y por primera vez, una dorada, la A1000MG-9, ésta en positivo y hay que reconocer de muy bella factura. Teniendo en cuenta que es un reloj totalmente de acero, sin duda competirá muy bien con las variantes cromadas de tonos «oro» de los A168 actuales. Sus precios serán ligeramente superiores a los modelos actuales, aunque no tanto como el RBW que rozaba los 180 €.

Nuevos Casio A168…, para seguir yendo a la moda

El otro día hablaba con un caballero muy aficionado a los Casio, que los A1000 no se veían por ningún lado y que parecía que Casio había pinchado en hueso con ellos. Y precisamente esta mañana me contaba «un pajarito» que ni muchísimo menos: son de los modelos que más se venden dentro de la nueva línea Vintage, y principalmente sus variantes más caras están teniendo un éxito arrollador.

Pues como ese tipo de relojes parece que le funcionan a Casio, y como supongo que aquellos Casio A168 con máscaras cuadriculadas y demás les ha funcionado también fantásticamente, han vuelto a repetir. Se han subido a la parra que no veas, pero amigos, si se venden, pues genial. Y es que han lanzado una variante especial de estas «multicolor» – efecto arcoiris – que ya vimos en alguna que otra edición de G-Shock, por (agárrese usted) casi 200 €. En concreto, 179 €. No está mal para un módulo que es un F-91, ¿verdad?

La magnífica colección de relojes de Carlos, en Zona Casio

Hace unas semanas se puso en contacto con nosotros Carlos, un coleccionista de relojes de Casio que había estado acumulando magníficos ejemplares. Nos contaba cómo había empezado a redescubrir sus modelos de la infancia gracias al Museo Marlin y cómo, en páginas como ésta, había podido profundizar en los mismos. Eso le llevó a despertar su afición y su afán por intentar conseguir los modelos que en su día usaba, desde su infancia, y también aquellos añorados y magníficos relojes de la Casio de entonces.

Nos confesaba que había llegado un momento en que decidió parar, en algún instante tenía que detenerse y decir basta, y consideró que ese día había llegado. Entonces decidió quedarse con algunos de los modelos que le inspirasen o le transmitieran algo especial, y deshacerse de todos los demás.

Año 1982: 48 horas en un reloj de Casio

Tras bastantes años de tiras y aflojas por parte de productoras, distribuidoras y actores, ve finalmente la luz la película «48 horas» («Límite: 48 horas» en España). En ella, un policía tiene que ir contrarreloj, y contra el tiempo, para detener a los asesinos de uno de sus compañeros. Para ello debe sacar de la cárcel a un tipo que los conoce muy bien y, así, poder llevarlo hasta ellos. Pero solo disponen de 48 horas para hacerlo.

Los protagonistas son Nick Nolte, en el papel del detective Jack Cates, y Eddie Murphy, como el ex-convicto Reggie Hammond. Ellos…, y un Casio A-201 en la muñeca del detective durante todo el metraje, que va contando los minutos y las horas según van transcurriendo, e incluso le podemos ver en primer plano haciendo gala de la llamativa animación de su alarma. Eran unos tiempos en donde no se pagaba para que los relojes aparecieran en la película, estaban allí porque eran elegidos o porque realmente les gustaba y les apetecía (a los protagonistas o a los productores).