El GBD-H1000 estrena las nuevas resinas resistentes de BASF

El especialista en químicos BASF ha sido el proveedor para Casio de parte de los compuestos de resina que integran su último producto estrella, el GBD-H1000. Para la fabricación de este reloj, Casio quería cumplir unos requisitos de durabilidad, resistencia, y soporte a la fatiga extremos, aunando también la impermeabilidad con la posibilidad de incluir elementos electrónicos de diversa índole, muchos de ellos con emisiones de ondas hacia el exterior (y desde el exterior), que debían operar con un cuerpo exterior duro. Para equilibrar todo eso (hacer un reloj resistente y robusto, que fuera capaz de soportar golpes y moverse en ambientes extremos, pero a la vez pudiese recibir señales de radio – y emitir -, como GPS o Bluetooth), tuvieron que unirse y colaborar estrechamente Casio, BASF y la compañía taiwanesa Aces Electronics.

BASF aportó su nuevo compuesto de altas prestaciones Ultramid Advanced N, capaz de trabajar con temperaturas de hasta 260º C sin distorsionarse, ser apta para aplicarle diversos colores, grabados a láser, y con elementos retardantes de llama. Esta nueva poliamida (denominada PA9T) entra dentro del grupo de resinas que pueden ofrecerse reforzadas con fibra de vidrio o carbono. Están compuestas por nylon específico con baja retención de agua, son resistentes a la abrasión, y también a los aceites e hidrocarburos.

Las soluciones de información múltiple en los Casio antiguos (y que ya no se ven hoy)

Son muy conocidos, y estamos relativamente habituados (gracias en parte a que no hace tantos años que dejaron de fabricarse) a la característica de cambio de fecha/hora en algunos modelos digitales de Casio. Como el display tenía pocos dígitos, y la pantalla era relativamente pequeña, no había espacio para incluir la fecha y la hora a la vez, así que uno podía pulsar un botón, y consultar la fecha. Soltaba dicho botón, y volvía la hora.

Modelos de este tipo eran los F-30, F-14, F-12 o F-18, y algún que otro reloj de aquellos años, como los B612 de caja cromada.

Casio Data Runner (o como hacer de tu F-91 un smartwatch)

Alguien llamado NODE (se presupone que un modder) ha decidido llevar a cabo el trabajo de crear, partiendo de un simple, «anodino» (perdón…) y «baratejo» (perdón de nuevo) Casio F-91, nada más y nada menos que un smartwatch. O al menos lo más cerca posible que tecnológicamente, y dadas las limitaciones de espacio y demás del F-91, hoy es posible y sin meternos en muchos berenjenales.

En su interior le ha incorporado antena NFC para conectar a una cantidad cada vez mayor de aparatos (entre ellos, el DNI que llevas en tu bolsillo y generar claves y firmas criptográficas con él), por lo que para hacerlo posible, le ha metido un chip de memoria para almacenar datos personales, y le ha retirado la pobre iluminación por defecto del F-91, cambiándosela por un LED blanco más potente (y parecido al de los A1000 actuales).

La nueva «lupa» de Casio y su lente de aumento

Casio sigue avanzando con dispositivos destinados al mundo de la medicina y, en este caso, continúa también con los aspectos relacionados con la dermatología. En concreto, esta primavera se ha puesto a la venta en Japón la nueva Casio DZ-S50, un dispositivo (técnicamente, dermoscopio) que hace uso de la última tecnología en exploración no invasiva. Casio se ha preocupado también por ofrecerla a un precio muy competitivo, así que ronda los 600 € (un poco más si elegimos con ella la variante con lente de conversión incluida, la DSL-50M).

El desarrollo se realizó conjuntamente con la universidad de Chiba, con el fin de encontrar las necesidades de los dermatólogos y poder responder a ellas. La lente, de gran diámetro (40,5mm) tiene muy poca distorsión en los bordes, permitiendo la exploración clara en la superficie sin aberraciones. Gracias a ello, se puede explorar una zona amplia.

Casio confía a Renesas la MCU de sus nuevos GBD-H1000

Cuando hablamos de hardware para operar un dispositivo electrónico complejo, nos solemos encontrar con la tesitura de utilizar microcontroladores para una MCU (unidad de microcontrolador), o microprocesadores para una MPU (unidad de microprocesador). Cada uno de ellos tiene sus ventajas e inconvenientes. La mayor ventaja de un microcontrolador es que todo el sistema está embebido dentro del hardware, todas las instrucciones se encuentran incorporadas en su misma estructura, y allí está la memoria, las instrucciones de entrada y salida, y la misma CPU (unidad central de procesamiento) incorporada en el mismo chip. Así, una vez ensamblado, conseguimos una unidad muy robusta a fallos, muy eficiente en cuanto a consumo energético, y de elevadas prestaciones en el entorno en el que tiene que operar, ya que ha sido específicamente destinada y diseñada para él.

Pero todas estas ventajas también tienen sus contras. La primera, el compromiso de flexibilidad al que obliga. Al contrario que una MPU, una MCU no puede actualizarse, no podemos descargar nuevas funcionalidades ni reformar su modo de funcionamiento. El sistema es, en cierta forma y para que nos entendamos, cerrado. Una vez construido el dispositivo, así se queda. De hecho, una MCU es en ocasiones tan específica, que solo puede trabajar con unos determinados componentes.

Casio quiere revolucionar los lectores de barras…, ¡con un guante!

El último invento de Casio nos ha sorprendido. Se trata de una especie de guante que lleva incorporado un dispositivo (que puede ser un smartphone), un lector, y una serie de pulsadores. La intención es que el usuario dirija el lector sobre la información a tratar (por ejemplo, códigos de barras), sin necesidad de contar con ningún dispositivo en su mano. Hasta ahora, para este tipo de operaciones se utilizaban lectores de códigos de barras – de hecho la misma Casio tiene unos cuantos a la venta, y es uno de los líderes del sector -, pero esta invención quiere dar un paso más allá en la libertad del operador, que puede prescindir de llevar en la mano todo el rato el lector.

Por supuesto, una de sus primeras aplicaciones es el mercado empresarial y logístico, en el cual podría tener un considerable éxito. De momento no hay fecha de comercialización, es solo un desarrollo potencial, pero sin duda un importante paso para un dispositivo que busca ser mas anatómico, y darle mayor libertad a los movimientos de sus usuarios.

Delicia de Tough Solares

Esta mañana he puesto mi teléfono móvil a recargar; a su lado, he buscado un enchufe para recargarle la batería al lector de rtfs que uso para las oraciones. Otro de los enchufes lo he dedicado a recargar el Nokia que uso para conectarme a Internet y, en momentos de extrema necesidad, como modem. Finalmente, he tenido que irme al salón para usar otro de sus enchufes para el smartphone. También he aprovechado esta soleada mañana para la recarga del Tough Solar. En este caso, no fue necesario recurrir a un enchufe, ni adaptador de corriente, ni cargador alguno. Simplemente lo he dejado que le diera la luz. Una delicia.

Sí, respecto a todos los aparatos que requieren recarga constante y siempre tener a mano un enchufe, uno no puede evitar sentir un cierto alivio cuando ve que su reloj, sin embargo, puede recargarse por sí mismo. Lo mismo ocurre con las calculadoras solares, capaces de funcionar con una ínfima porción de luz.

Un reloj para fiarse

En mi mochila llevo un Uni-Ball Eye de tinta líquida. La razón es sencilla: cuando necesito hacer una nota rápida, ese instrumento siempre está preparado para escribir. Con un bolígrafo convencional uno tiene que «arrancarlo» haciendo garabatos hasta conseguir que escriba. No ocurre eso con las tintas líquidas.

En cuanto a relojes, supongo que todos buscamos uno que sea también rápido y fiable. Que al echarle un vistazo para ver la hora en él veamos eso: la hora, y no nos encontremos con sorpresas desagradables. Que a veces ocurre. Con los AE-1200, W-202 o F-201 me pasaba eso a menudo. Sus pulsadores van tan suaves que, sin querer, puedes cambiar de modo al ponerte una chaqueta o al realizar cualquier tarea manual. Cuando vas a ver el reloj, tienes que estar unos segundos pensando en qué modo está, al encontrártelo en cualquier otra pantalla fuera de la principal.

Nunca más un reloj solar

Hablábamos hace pocos días sobre la debilidad de los relojes solares ante esta situación de confinamiento y ayer, precisamente, me comunicaba un señor, muy preocupado, su situación. Me contaba que el único reloj solar que posee, se le acababa de quedar sin energía y que ya no cargaba. Tras varios intentos infructuosos, decidió dejarlo. Me explicaba que durante estas semanas apenas había salido de casa, y que cuando le sorprendió el confinamiento también le sorprendió a su reloj con media carga. No era, no obstante, que no lo usase, de hecho era su reloj favorito y lo usaba a diario, pero en este invierno apenas había salido de debajo de su manga.

Muy enfadado, y apesadumbrado por la situación, confesaba que, aunque siempre había sido un gran defensor de la energía solar y que amaba ese tipo de relojes de Casio por ser más limpios, se había dado cuenta -muy a su pesar- que las pilas son mucho mejor. Le respondí que en Casio tenía la opción de relojes con pilas de 10 años de duración, cuyo gasto energético es muy eficiente, y que podía elegir uno de esos modelos para sentirse a gusto.

¿Cómo están tus solares? ¿Van bien?

Otro de los inconvenientes añadidos en este confinamiento son los relojes solares. Precisamente me contaba un señor que tenía graves problemas para recargar su Tough Solar porque, donde vive, nunca da el sol directamente y, por supuesto, el rato que sale a hacer la compra hacia uno de los supermercados más cercanos de su barrio no es suficiente (y además, muy poco aconsejable que, en esta pandemia, lleves tu reloj solar «todo al exterior» para que se recargue, como aconsejan en Casio).

Un problema parecido lo tiene otro chico que conozco, Guti desde hace días lleva peleándose con sus Tough Solar, dejándolos en la terraza para intentar que su acumulador llegue a tope, sin conseguirlo. Al parecer, y según se ve, los últimos módulos Bluetooth, que montan tanto los GMW-B5000 como los GW-B5600, tienen un gasto energético superior al resto. Eso, unido a su minúsculo acumulador CTL1616, hace que recargarlos, si bajan a media carga, sea un sufrimiento y una auténtica osadía.

Viejas y nuevas tecnologías en relojes

Por desgracia, aunque la actualidad ahora obligue a otras cosas, daría un poco de pena que nos olvidásemos de los apasionantes tiempos que estamos viviendo en el mundo de la relojería. Si en la televisión fueron primero los tubos CRT de aquellas 625 líneas (525 en América) en blanco y negro y con un ratio de aspecto de 4:3 (tamaño de la imagen, independientemente de la pantalla), luego llegarían más tecnologías que incorporarían un sin fin de terminología: HD en soportes LCD, plasma, LED y luego OLED…, y pasando a un ratio de 16:9 (más ancho y, por ello, más cómodo de ver para la visión binocular).

Todo esto acarrearía también una monumental variabilidad (actualmente hay casi 30 sistemas de alta definición), sin olvidar la aparición del Teletexto a finales de los años 80, que aprovechaba la señal libre de vídeo para enviar texto por la misma señal de antena.

Se presenta en sociedad el nuevo wearable de Casio y ASICS

Casio, en colaboración con la compañía ASICS, ha presentado un nuevo dispositivo destinado a facilitar la obtención de datos mientras se hace ejercicio. Hablamos de «wearable» y «dispositivo» porque, de momento, aún no se le ha puesto un nombre, aunque ambas compañías esperan tenerlo a la venta a lo largo de este año. Se trata, en realidad, de un paso más en el campo del entrenamiento físico que Casio iniciara con su serie de relojes G-Squad, y que lleva tiempo en desarrollo (en esta misma publicación os hablamos alguna que otra vez de ello).

El dispositivo (en amarillo o en azul en las imágenes, y que veis colocado en la cintura del modelo) consta de un giroscopio de 9 ejes, sensor de aceleración, sensor de posición, así como sensor de presión. También ofrece recepción de satélite, para obtener datos de ubicación que, después, podremos visualizar en una tablet o smartphone. Está en desarrollo un dispositivo también para G-Shock, aunque no se conoce todavía si será en forma de un reloj, o que pueda conectarse con él (o sea: si va a ser independiente, o va a trabajar con este wearable). Esta funcionalidad -aún no implementada, decimos- permitiría que se activara el dispositivo desde un Pro Trek Smart (Android Wear), desde un G-Shock, o desde un Apple Watch.