Armitron lanza un «pseudo-Marlin»

Actualización: Genial foto de comparativa de los logos que nos ha enviado Jokerblue (la tenéis tras el salto). ¡Gracias!

Original:

Llevamos mucho tiempo diciendo que si no es Casio, alguien lo haría. Y ese otro ha sido, precisamente, uno de sus grandes rivales para la gama Collection o «asequible»: Armitron. La firma estadounidense, que lleva en el negocio de la relojería desde 1956, ha lanzado varias colecciones vintage bajo la común denominación «Retro Collection». Esta colección se compone de The Rubik (55 $), en digital (que hace homenaje a algo tan clásico en los ochenta como el cubo de Rubik), el Ridgemont (75 $), en ana-digi, y el Griffy (55 $), que rememora los primeros modelos digitales con información por LEDs de los años setenta y que, en este caso, incluye dígitos LEDs en rojo.

De ellos uno de los más interesantes (que será en el que nos detendremos hoy) es el Rubik. Se trata de modelos claramente inspirados en todo: colores, acabados y diseño – e incluso en el logo – en los Casio Marlin, concretamente las variantes Swimmers o «nadador solitario» de los mismos (han calcado prácticamente el logo del nadador de modelos como los míticos W-30 de Casio).

Viajamos al pasado de las ediciones especiales: Casio W-30 «Swimmer» Special Edition

Entre los Marlins y los «Swimmer’s» (aquellos en los que aparecía un nadador en el frontal) ya sabéis muchos de vosotros que hay una similitud muy grande. De hecho son considerados Marlins todos ellos (como los modelos con el barquito de vela de los ochenta, los «Sailboats»), por sus especificaciones, construcción y módulo que montaban. También hemos hablado en varias ocasiones aquí, en Zona Casio, que las ediciones especiales de antaño alcanzaban a relojes muy dispares, incluso existían relojes de Casio que los regalaban con algún producto (especialmente para niños, como chocolates) y por ello su frontal era totalmente diferente al del reloj de la serie que partían. Curiosamente -al revés de lo que ocurre ahora, por cierto- esos modelos «especiales» y únicos solían ser más baratos que el modelo convencional, bien por alguna promoción de la marca que los distribuía, o porque eran directamente un regalo (bueno, a veces coleccionando algún tipo de envoltorio o cosas así, ya sabéis que eso era muy habitual en los ochenta, en unos tiempos donde no existía nada de Internet y no había aún la costumbre -ni se imaginaba nadie el que un día sería lo habitual- en darse de alta en formularios, darle «me gusta» a determinada noticia, o divulgarla entre tu lista de amigos, como hoy son la mayoría de los sorteos).

Por todo ello -las tiradas muy limitadas, y el también limitado rango de distribución geográfica- esos relojes suelen ser bastante difícil de conseguir hoy en día. En esta ocasión, y gracias a nuestro buen amigo (y uno de los más sabios del mundo de los Casio vintage) Jokerblue os traemos aquí a uno de esos modelos tan extraños, llamativos y, como podéis ver por las imágenes, tan bonitos.