Los relojes de Casio que no aparecen en los medios

Hoy nos despertábamos con la noticia de que G-Shock será el patrocinador (cronometrador oficial) del próximo campeonato de fútbol del Sudeste asiático, el AFF Suzuki Cup 2020. Tras haber sido retrasado por el coronavirus, la fecha ahora será – salvo imprevisto – del 1 de abril al 8 de mayo del próximo año. Vemos también cómo, en sus notas de prensa, siempre se centran en sus modelos de G-Shock, Edifice algunas veces, y Sheen alguna menos. La última, la del MTG-B1000VL, el MTG «multicolor».

Hablando con algunos entendidos en la materia – yo no me lo considero -, me comentaban que la división de relojería de Casio sobrevive gracias a G-Shock y que, de lo contrario, difícilmente seguiría existiendo. Sus digitales habrían pasado a mejor vida, como lo hicieron los de Seiko, y también los de Citizen y tantas otras marcas. En Casio publicitan, difunden y refuerzan sus modelos de G-Shock, pero casi nunca lo hacen (o muy pocas veces) con sus modelos de Collection. Supongo que porque a ellos les interesa, claro, y eso lleva consigo que la mayoría de páginas webs, blogs especializados y demás, hablen también de G-Shock ante todo. Una simple búsqueda por Internet nos hará descubrir sin mucho esfuerzo que la mayoría de páginas te invitan a usar G-Shock, y a comprarlos, y casi en ninguna hablan de Collection o sus líneas más humildes, asequibles o, por decirlo de alguna forma, sencillas y sufridas.

Timex, otros que ofrecen lo que Casio no puede

A Casio «se le están subiendo a las barbas» demasiados fabricantes últimamente. Mientras Nixon comercializa sus robustos SS, y Armitron sus Rubik y demás, todos con macizas cajas de metal y precios muy competitivos, es ahora la poderosa firma Timex quien mueve ficha donde Casio no puede – o no quiere – hacerlo: en los asequibles digitales con caja de acero macizo.

Si antaño era Casio quien hacía estas cosas, es decir, ofrecer mejores relojes que la competencia, incluso con más tecnología, a precios populares, hoy Casio se ha vuelto «su propio enemigo». Adopta la postura que antaño tenían sus rivales (a los que barrió), y ahora son sus rivales quienes ofrecen buenos relojes, acabados, y materiales.

Los modelos antiguos «anti-COVID»

Hace poco os publicamos algunas sugerencias (sugerencias, nada más, que quede claro; cada uno puede llevar, faltaría más, el reloj que más le agrade consigo) sobre los modelos digitales de la Casio actual, muy valiosos en estos tiempos tan crudos de pandemia. Este tipo de artículos que tienen que ver con el coronavirus siguen teniendo una gran difusión y notable éxito (de hecho ha sido uno de los posts más leídos durante la semana), por lo que vamos a profundizar un poco en ello, pero viéndolo desde una perspectiva distinta, diferente y peculiar.

Y es que ahora, y como un ejercicio más bien de curiosidad y de retrospectiva, vamos a echar la vista atrás y hacer mención de algunos de los modelos que, durante los años ochenta – es decir, de los primeros años de Casio, o de sus años más «productivos» -, habríamos elegido como relojes aptos para llevar con nosotros en este apocalíptico escenario.

Casio Collection: comparativa de tamaños

Mucho se ha hablado sobre el tamaño de los modelos de Casio actuales y de los antiguos. Sobre todo, en lo que respecta a su tamaño se ha notado una clara tendencia a hacerlos más grandes, algo evidente en algunas gamas como G-Shock. Pero seguro que a muchos os resultará curioso saber un poco cómo era el tamaño de aquellos primeros Casio respecto a los de ahora, y para ello nada mejor que elegir eso: uno de los primeros, primerísimos modelos. Tanto, que estamos hablando de uno de los modelos de resina que fueron inéditos en el mercado. Tras el carismático y novedoso F-100 que, con su módulo 52, apareció en el mercado en 1977, en 1978 vería la luz el F-200, con el módulo 55 y que sería su sucesor. Fue uno de los primeros relojes en ofrecer las, a posteriori, combinación de leyendas en color amarillo y blanco, y uno de los predecesores de los famosos y múltiples modelos de resina que coparían el mercado la década posterior.

Por lo tanto, es un modelo muy útil para comparar medidas y saber si realmente los relojes de aquellos años, en lo que a Collection se refiere al menos, eran tan compactos o no.

Las soluciones de información múltiple en los Casio antiguos (y que ya no se ven hoy)

Son muy conocidos, y estamos relativamente habituados (gracias en parte a que no hace tantos años que dejaron de fabricarse) a la característica de cambio de fecha/hora en algunos modelos digitales de Casio. Como el display tenía pocos dígitos, y la pantalla era relativamente pequeña, no había espacio para incluir la fecha y la hora a la vez, así que uno podía pulsar un botón, y consultar la fecha. Soltaba dicho botón, y volvía la hora.

Modelos de este tipo eran los F-30, F-14, F-12 o F-18, y algún que otro reloj de aquellos años, como los B612 de caja cromada.

Casio rinde homenaje a sus modelos más legendarios en el W-737

Casio acaba de presentar para Taiwan los nuevos W-737 que, como bien sabéis, de momento solo y únicamente se venderán por allí. Por cierto – y hago un inciso – que hemos estado hablando con la división de relojería de Casio en España y nos han contado que, aunque no depende de ellos, puede que consigan que en un tiempo acaben recalando por aquí. Ojalá eso sea así y, aunque no «puedan» traernos todos, al menos sí uno o un par de sus versiones, como ha ocurrido con los WS-1200/WSC-1250. También nos han contado que, obviamente, el público quiere todos los modelos en todos los mercados, pero que esto no siempre es posible.

En los apuntes de su presentación Casio hace énfasis en el diseño de estos preciosos «siete-tres-siete«. Indican que se han basado en sus modelos old-school para dar una imagen de reloj con un fuerte carácter retro, aunando también funcionalidad. Por ello, han dividido el display en dos zonas, para liberar el calendario y dedicarle un espacio solo para él. Luego, han incluido un quinto pulsador para facilitar que se opere la iluminación cómodamente, algo que no tenían los anteriores modelos de caja rectangular.

Empieza el curso escolar y llegan las científicas de Casio (en 1984)

Ayer, ojeando una revista antigua, de octubre de 1984 en concreto, y al lado de una interesante prueba de un precioso Opel Kadett GSi (de los GSi «de los de antes», de aquella época en que los coches eran agresivos de verdad, no como ahora que GSi y GTi no es más que un nivel de acabado, y puedes elegirlo con el motor que quieras, incluso diésel si te parece) venía un anuncio de las nuevas calculadoras de Casio para el curso 84/85. Sí, ha llovido. Por aquellos años el curso – como ahora en España – comenzaba a mediados de septiembre, pero los niveles superiores de instituto (BUP y carreras profesionales como F. P.) no lo hacían hasta octubre, de ahí que Casio decidiera incluir anuncios en las revistas de la época en el mes de octubre. Porque, como veis, hacen mención a sus calculadoras científicas (las «normales» casi estaban prohibidas aún en los niveles anteriores de estudio).

Que un alumno de aquellos institutos tuviera una de estas calculadoras no era algo baladí. De hecho, los centros educativos de ese tipo sufrían una escasez de material enorme, que arrastraban desde años atrás. Tanto es así que algunos centros se veían obligados a retrasar su inicio de clases y otros, incluso, a no poder abrir por falta no solo de material, sino de profesores. Otra curiosidad es que algunos centros de enseñanzas medias no empezaron a ser mixtos hasta los años ochenta, a pesar de que la Ley General de Educación Básica (E.G.B.) ya llevaba casi un lustro en marcha.

Más variantes para los A1000

Aparte de la RBW (rainbow, «arcoiris», A1000RBW-1) que vimos el otro día Casio comercializará más versiones del modelo de caja de acero macizo A1000 aunque, de momento, ninguno es el de correa de resina que todos esperamos. Eso sí, uno de ellos será una variante toda negra mucho más «masculina» que las que llevamos viendo hasta ahora, la A1000MB-1B, con milanesa también con recubrimiento en negro. Por desgracia, en esta no han tenido el detalle de recubrir también los pulsadores, que serán en un tono cobrizo un poco/demasiado «contradictorio» o «chocante» con la estética del resto del modelo.

La otra variante será, y por primera vez, una dorada, la A1000MG-9, ésta en positivo y hay que reconocer de muy bella factura. Teniendo en cuenta que es un reloj totalmente de acero, sin duda competirá muy bien con las variantes cromadas de tonos «oro» de los A168 actuales. Sus precios serán ligeramente superiores a los modelos actuales, aunque no tanto como el RBW que rozaba los 180 €.

Año 1982: 48 horas en un reloj de Casio

Tras bastantes años de tiras y aflojas por parte de productoras, distribuidoras y actores, ve finalmente la luz la película «48 horas» («Límite: 48 horas» en España). En ella, un policía tiene que ir contrarreloj, y contra el tiempo, para detener a los asesinos de uno de sus compañeros. Para ello debe sacar de la cárcel a un tipo que los conoce muy bien y, así, poder llevarlo hasta ellos. Pero solo disponen de 48 horas para hacerlo.

Los protagonistas son Nick Nolte, en el papel del detective Jack Cates, y Eddie Murphy, como el ex-convicto Reggie Hammond. Ellos…, y un Casio A-201 en la muñeca del detective durante todo el metraje, que va contando los minutos y las horas según van transcurriendo, e incluso le podemos ver en primer plano haciendo gala de la llamativa animación de su alarma. Eran unos tiempos en donde no se pagaba para que los relojes aparecieran en la película, estaban allí porque eran elegidos o porque realmente les gustaba y les apetecía (a los protagonistas o a los productores).