Cómo medir correctamente los pasadores de un reloj

No son pocos los aficionados, y bastantes relojeros incluso, los que tienen la costumbre de medir mal los pasadores. A pesar de ser esta una pieza que bastante a menudo nos vemos en la necesidad de sustituir, muchas personas ignoran la forma de medirlos correctamente. Las consecuencias de ello pueden ser graves, incluso pueden llevarnos a perder el reloj.

Pasadores que ajusten demasiado, hará que la humedad entre en su interior y, por consiguiente, su durabilidad disminuya, al dañarse el muelle. Si esto ocurre, el pasador puede soltarse. También se corre el riesgo que a la hora de sacarlos o meterlos podamos dañar la caja, o deteriorar los agujeros donde se alojan.

Documentos técnicos para expertos: sistema de pulsadores y alojamiento de pilas

Casio ha publicado los diferentes sistemas técnicos que incorporan a algunos de sus nuevos relojes, entre ellos algunos de los últimos Core Guard con pulsadores que, aún en el exterior, poseen la nueva tecnología «pipeline» (exterior) y unión indirecta (interior) que hace que los G-Shock, a diferencia de modelos de antaño, puedan tener unos pulsadores bien a la vista, en el exterior de la carcasa (caso de los GA-2000) sin que ello afecte la integridad del reloj. El «cómo lo han hecho posible» es mediante un sistema de contacto indirecto el cual, como su nombre indica, no «golpea» directamente contra el extremo del módulo, así que no hay peligro de dañar éste (otra cosa es que el propio pulsador sí pueda dañarse, pero para eso están las «pipeline», ¿recuerdas?).

El otro sistema es un nuevo dispositivo de alojamiento de pila para algunos de sus relojes, con un elemento de cierre seguro y apertura rápida mediante tornillo (la mayoría de los Casio hasta ahora – dejando aparte los Casiotron – eran por resorte y pestaña, muy agradable y sencillo de operar, pero muy delicado y cuidadoso también, porque si se desgasta la pestaña el resorte salta por sí mismo), que asegura el emplazamiento de la pila y mejora los cambios sucesivos, sobre todo en aquellos módulos con pilas de una duración corta (en los 10 Years Battery Life no hay problema, pero en los de 2 años la cosa es diferente).

Cómo volver a cerrar correctamente un caja roscada

Los relojes con caja roscada nos vienen de fábrica con un par de apriete determinado. Si, una vez abierto, lo cerramos con demasiada fuerza, corremos el riesgo de dañar la rosca o/y la junta de estanqueidad. Si hacemos lo contrario, y lo cerramos con poca fuerza, podemos poner en peligro el módulo, al dejar filtrarse la humedad o, más peligroso aún, hacer que con el uso se acabe aflojando y pueda llegar a desprenderse.

Pero, ¿cual es el apriete correcto? Depende de cada fabricante y modelo. Con la moda de las pelotas de goma para cerrar relojes, y esperpénticos inventos varios, lo más habitual es dejar el reloj demasiado flojo. A simple vista puede que no nos demos cuenta de la situación, pero una caja roscada mal cerrada es mucho más grave que un tornillo flojo, ya que el resto de tornillos en una trasera de ese tipo puede suplir, en parte, la deficiencia de uno, pero eso no ocurre con las cajas macizas con cierre a rosca.

¿Qué otros servicios ofrecen los SAT de Casio?

Cuando hablamos ayer sobre las pilas, nos quedamos con las ganas de ofreceros más información acerca de los servicios que ofrecen los SAT de Casio (al menos, los oficiales de Estados Unidos), y algunas de las cosas que pueden hacer por tu reloj son realmente curiosas, y muy interesantes (y para los que apreciáis mucho vuestro reloj, o tenéis un «vintage» valioso – refiriéndonos no solo a su valor económico, sino también sentimental -), por lo que puede resultar algo sumamente útil. Por ello, no solo os ofreceremos detalles de esos otros trabajos que pueden hacer, sino también su precio para que os sirva de elemento orientativo – y en cierta forma extrapolable a otros países y mercados -.

No obstante tampoco lancemos las campanas al vuelo. Estos servicios de mantenimiento no están disponibles para todos los modelos, y si tu Casio no es un «premium», directamente pueden negarse a realizártelo. Pero yendo a las curiosidades, nos ha llamado la atención que les sugieren a los SAT que realicen un descuento de nada menos que el 20% del total de la operación, si con el servicio solicitado incluimos el cambio de alguna pieza estética (bisel, pulsador…), dañada, decolorida o afectada por la edad.

Funcionamiento y tipos de porta-cajas de relojero

Resulta curioso que, entre los instrumentos que habitualmente se utilizan en relojería, se mencione mucho a los extractores de pasadores, a los destornilladores, a las llaves jaxa, e incluso a los pigmentos como el lumen, y no se preste apenas atención a lo que es, en muchas ocasiones, la pieza vital de trabajo: el soporte del reloj.

Las llamadas «cajas de relojero«, portacajas o porta-cajas son eso, soportes que se utilizan para mantener el reloj fijo en una posición y poder trabajar con él más cómodamente. Con ellas, se reduce el riesgo de que el reloj se nos resbale de las manos, se raye, o se caiga.

Más sobre condensación (y cómo solucionarlo por nosotros mismos)

Hace poco me encontré con que uno de mis G-Shock, concretamente el GLS-5600, sufría de condensación. Ciertamente no era mucho, y no era tampoco algo preocupante, pero no deja de ser curioso que un reloj, cuyo cometido y concepción sea lidiar con las temperaturas más bajas (es de la familia Low Temp Resist), sufra ese problema. Es evidente que la atmósfera de las fábricas chinas donde los ensamblan no es la más adecuada (o al menos, no es como la de antes, cuando estos relojes se hacían en Japón).

En mi caso no era algo que fuese preocupante (es decir, no se empañaba tanto el reloj como otros que he visto), pero me desagrada saber que llevo «eso ahí».

Nubes encerradas en tu reloj

Un cielo azul y disfrutar de la tarde con nuestro G-Shock, o con nuestro humilde reloj de Collection. Es tan sencillo como eso. Sin embargo, a veces las cosas más sencillas también se pueden estropear. Dicen que las cajas roscadas y tipo Oyster no sufren el desagradable efecto de la condensación, quizá sea porque la mayoría están hechas en Japón – en el caso de Casio – y allí los controles de calidad son más estrictos y exhaustivos. También es cierto, además, que de todos los relojes con los que he sufrido ese desagradable imprevisto (alguno de ellos G-Shock), ninguno era de tapa roscada. Será por algo. Y será por algo que los clientes más expertos y usuarios más avanzados de G-Shock admiran y valoran ante todo las cajas roscadas. Y quizá por eso en Casio sean tan cuidadosos con ellas, y de hecho solo las ofrecen en algunos modelos elitistas – y no en todos – y en contadas, muy contadas, ediciones especiales.

Uno siente que se le cae el alma al suelo cuando, en un día caluroso, se pone a ver la hora y se encuentra con aquella «manchita» de nebulosa que emborrona el frontal del reloj. Tras recuperarnos del susto, inmediatamente corremos a pasar el dedo por el cristal confiando en que sea algún rastro de suciedad que se ha pegado. Pero cuando esto no es así y comprobamos que no se quita, en nuestra cabeza empiezan a sonar todas las alarmas.

Cómo engrasar correctamente los pasadores de nuestro reloj

A la mayoría de usuarios de relojes, los pasadores es lo que menos les preocupa. Ciertamente su precio es ridículo (al menos, comparados con el resto de piezas «sustituibles» de un reloj), un poco similar al precio que tienen los sellos del cierre de estanqueidad (junta tórica). Pero esa no es la cuestión: al igual que las mencionadas juntas, muchos pasadores tienen unas dimensiones o grosor digamos «nada fácil de encontrar», y si a eso unimos la búsqueda pateándonos varias relojerías (o la ardua espera si los adquirimos por internet), entonces puede que nos compense bastante más el mantenerlos en buen estado.

Si de las juntas de sellado, que son de goma, nos preocupamos bastante en limpiarlas, aceitarlas y cuidarlas lo más adecuadamente posible, porque somos conocedores de su importante función, ¿por qué no hacerlo también con los pasadores? Y más aún, en el caso de los pasadores, con más razón, puesto que al estar hechos íntegramente de metal unos cuidados mínimos deberían ser más que suficientes para tener unos pasadores en buen estado durante años cumpliendo perfectamente su importantísima labor en nuestro reloj.

Reparación del GLS-5600: cómo solucioné las asas destrozadas

Ya sabéis que hace unos días destrocé el GLS-5600 al intentar cambiarle la correa. Para liar más el asunto, en el proceso perdí uno de sus «microscópicos» tornillos del bezel. Tras ponerme en contacto con el SAT de Casio y ver que no podían repararme el GLS-5600, decidí hacerlo yo mismo.

El quid de la cuestión radicaba en poder hacer un agujero más profundo en las asas, en el cual se asentase mejor el pasador, y hacerlo con herramientas «caseras». Tan caseras como un par de alfileres, y unas alicates pequeñas.

¡Venga ya, hombre! ¡Vete a la porra!

¡Las cajas de resina son una mierda! Y lo digo así directamente y perdonadme la expresión, pero estoy que muerdo. Muy cabreado. Cabreadísimo. Ayer me pongo a retirarle la correa a mi G-Shock GLS-5600. Mi intención era retirarle la correa de nylon (que ya sabéis que me encanta) para dejársela para una ocasión posterior, quizá para el invierno, y ponerle una de resina durante el verano. Muchos sabréis la aventura que es ponerle una correa a un G-Shock de este tipo, hay que hacer más florituras que para tejer un jersey en punto de cruz. Así que para ser precavidos y cuidar su bonito frontal, decido hacerlo retirándole el bisel, de esta forma puedes verificar la correcta posición del pasador por la parte superior de las asas.

Tras pelearme por colocársela, decido comprobar su fijación y me pongo a tirar de la correa. Ya os imáginais «el asunto»: ese característico ruido y «raspón» monumental en el asa.

Casio extiende su servicio de reparación en tiendas

Casio fue una de las compañías pioneras en ofrecer servicio posventa a través de Internet. En 2015 lanzaron la reparación de sus modelos de relojes y cámaras digitales en línea las 24 horas, durante todo el año. El cliente podía de esta manera enviar su artículo al SAT desde su propia casa. Un año después, Casio introdujo el servicio de pago en línea con tarjeta de crédito, con lo cual se facilitaba enormemente la labor de realizar el pago sin dinero en metálico. Además, también suministraron un embalaje estándar propio, para introducir los productos y que llegasen al servicio de reparación de la forma más segura y cómoda posible, reduciendo con ello la carga de trabajo al cliente y mejorando su comodidad (no hacía falta que el cliente ni siquiera envolviese el producto).

Ahora Casio mejorará aún más el servicio, y utilizará más de 15.000 tiendas afiliadas para que sirvan de punto de entrega y recogida de los artículos que los clientes quieran llevar al SAT. Casio quiere ahorrarles con ello las molestias a sus compradores de tener que esperar por el mensajero o, como ellos mismos mencionan, de mostrar sus datos personales con el riesgo a su privacidad.