Año 1982: 48 horas en un reloj de Casio

Tras bastantes años de tiras y aflojas por parte de productoras, distribuidoras y actores, ve finalmente la luz la película «48 horas» («Límite: 48 horas» en España). En ella, un policía tiene que ir contrarreloj, y contra el tiempo, para detener a los asesinos de uno de sus compañeros. Para ello debe sacar de la cárcel a un tipo que los conoce muy bien y, así, poder llevarlo hasta ellos. Pero solo disponen de 48 horas para hacerlo.

Los protagonistas son Nick Nolte, en el papel del detective Jack Cates, y Eddie Murphy, como el ex-convicto Reggie Hammond. Ellos…, y un Casio A-201 en la muñeca del detective durante todo el metraje, que va contando los minutos y las horas según van transcurriendo, e incluso le podemos ver en primer plano haciendo gala de la llamativa animación de su alarma. Eran unos tiempos en donde no se pagaba para que los relojes aparecieran en la película, estaban allí porque eran elegidos o porque realmente les gustaba y les apetecía (a los protagonistas o a los productores).

Los relojes de las películas de Jackie Chan

Nuestro lector Jose Carlos nos escribía para informarnos (y de paso enviarnos un par de capturas) sobre la aparición de algunos relojes en la película de Jackie Chan que lleva por título «Who am I?» («¿Quién soy»). He de admitir que es también una de mis películas favoritas, claro que también es cierto que el señor Chan estaba en uno de sus mejores momentos, en el punto álgido de su carrera y en una excelente forma física. Algo que – es ley de vida -, y como ocurre con el señor Steven Seagal, no puede decir ahora, en donde queda muy patente que los años no pasan en balde para nadie, ni para las estrellas de Hollywood.

En las dos capturas podemos ver bastante claramente un Baby-G, y un Pro Trek de los noventa, nada más y nada menos que el PRT-400 con armis, de mediados de los noventa, cuando los Pro Trek comenzaron a incorporar iluminación EL. ¡Gracias por las fotos, Jose Carlos!

La brutal metedura de pata con el Casio de Wonder Woman

Menudo vendaval se ha levantado con «Wonder Woman 1984», la secuela de «Wonder Woman», y su Casio. En serio: está en todas partes, los aficionados al cómic/cine/ficción, sobre todo anglosajones, están super-emocionados. O sea, la chica es bonita, pero ni que fuera la única mujer con curvas del planeta… Por medio anda un reloj de Casio que parece que su «noviete» le regala (más bien se lo deja para que se lo guarde), todo perfecto, la ambientación ochentera genial, la música fantástica y muy de la época, incluso los automóviles (fijaros en el tráiler del final) y el vestuario coincide pero… Los productores han cometido un garrafal error de principiante. Intolerable.

Resulta que el susodicho Casio digital (por cierto, contentísimos estamos de que un digital de Casio, un old-school perteneciente a su línea Collection, sea el protagonista de un «estrenazo» como este, faltaría más) pues… Que no es de los ochenta. Se trata del A168WA, con electroluminiscencia. ¡Pero señores de producción! ¡Si la electroluminiscencia no llegó a Casio hasta 1995! De hecho – ya lo contamos aquí hace poco – que relojes como los DW-5900, DW-5700 o DW-5600E tengan EL se debe, precisamente, a ese hecho: a que son relojes noventeros (o inspirados en modelos de esa década, vaya). Eso les pasa por no informarse primero, o por no leer este blog, porque si lo hicieran, le habrían puesto a su «Mujer Maravilla» un A158, y ese sí hubiera colado y sería acorde con el ambiente que se quiere crear y transmitir. O mucho mejor aún: uno de los nuevos A1000, y entonces sí que sería un guiño a aquellos Casio old-school de los años ochenta. ¡Pero un A168 no, por favor!

G-Shock en la vida real (y no tan real)

Precisamente nuestro lector Stainless nos ha echo llegar una foto del perfil de Cayetano Rivera, en donde se le puede ver luciendo un G-Shock (DW-5600, más que probable). No está mal ver cómo, cada vez más, relojes digitales siguen enamorando a gente joven, famosos incluidos, a pesar de la presión de smartwatches y analógicos por todos lados (contra los que no estamos en contra, claro, hay gustos para todos).

Eso en la vida real. Vamos a lo no tan real. Confieso que me considero cada vez más un ferviente admirador de las películas de ciencia-ficción chinas. Ya no son aquellas películas un tanto infantiloides que veíamos con una cierta displicencia hace años atrás, sino que ahora el cine chino, sobre todo el de las películas de acción, le da mil vueltas al estadounidense. Las películas yankees suelen pecar, en estos últimos tiempos, de un tanto «ñoñas». Para ver un poco de acción tienes que tragarte más de una hora de «cuentitis romanticoide» (ya lo vimos en Gemini Man, por poner un ejemplo). Pero en el cine chino es todo acción, acción, y más acción, y cuando meten eso, alguna historia humana, suele estar muy bien incorporada y encajada en la historia, no está ahí «por adorno» o para rellenar, como suele muchas veces ocurrir en los filmes que vienen de Hollywood.

El reloj de la última superviviente sobre la faz de la tierra

Nueva película y nuevo reloj. En este caso es «IO: Sola en la tierra», de Netflix. Allí se nos cuenta la historia de una de las últimas habitantes del planeta, tras haber sido éste abandonado para vivir en IO, uno de los satélites de Júpiter.

La razón de la masiva «escapada» es porque el planeta tierra está tan contaminado que su atmósfera mata, y solo las plantas pueden sobrevivir ahora en él.

El retorno automático y su dudosa utilidad

Pocas películas como «The Equalizer» nos presentan tanto tiempo el cronógrafo de un reloj digital en movimiento. De hecho, el protagonista de ese filme ni siquiera se molesta en muchas ocasiones en cambiar de modo: su Suunto se mantiene en el modo cronógrafo para cuando lo pueda requerir. Es una de las indudables ventajas que tienen los relojes digitales con hora en todos los modos, que se pueden mantener en constante visualización dos funciones a la vez.

En el caso de Casio, para Robert McCall (Denzel Washington) eso no sería algo tan sencillo. Quizá por eso los productores prefirieron elegir la marca finlandesa, en detrimento de la japonesa. Y es que en Casio una gran cantidad de sus módulos cuentan con lo que se denomina «función de retorno automático». Más que función, muchos la llamaríamos «molestia de retorno automático», pero en fin.

Sí, pero se lo paga la marca

Hace poco veía en algunas publicaciones reportajes sobre algunos famosos con sus relojes, todos gente de éxito, principalmente actores y deportistas, mostrando a propósito sus muñecas vestidas con relojes de renombradas marcas. Los autores de los reportajes destacaban cómo esas personalidades vestían el reloj de tal marca, y ponderaban su estética, sus virtudes, sus acabados… Gente que, sobra decirlo, perfectamente pueden adquirir de su propio bolsillo esos relojes y aún mucho más caros, pero que visten el reloj que les da determinada marca porque, obviamente -y ahí está el truco- a la marca le conviene que se le vea con él.

Por supuesto, no es culpa de ellos, o al menos no solo de esos famosos, que engañan -y es cierto-, pero también a la gente que se los compra les gusta ser engañados. Porque yo sigo sin entender qué mérito tiene un reloj, sea éste cual sea y de la marca que sea, qué mérito tiene, insisto, darlo a conocer si te pagan por ello. Si te lo paga la marca para que lo lleves, y para que algún fan tontaina, queriendo imitarle -que de esto hay mucho-, vaya corriendo a la tienda y se lo compre.

Un Casio F-108 de Collection, en medio de una trepidante investigación sobre alienígenas

Hay relojes que, a veces, se quedan identificando para siempre una película o una temática: CA-53 en «Regreso al futuro», DW-5600 en Speed, Casio W-400 en «V, los visitantes«, B640 en «Los Powers Rangers«… Y en el tema de los alienígenas, estamos presenciando lo que podría ser un nuevo modelo ideal para esa temática (con el permiso de Donovan y el mencionado W-400, y de Sigourney Weaver y su F-100 en «Alien, el octavo pasajero«). Curiosamente, es también otro F, otro Collection: el F-108, en este caso. Y es que parece que todo lo que tenga que ver con extraterrestres tiene que tener un Collection por medio: en los setenta fue el F-100, en los ochenta el W-400, y en nuestra década, el F-108.

Nos estamos refiriendo, cómo no, a Alex Sharp, que en su papel protagonista de Derek en la fantástica película UFO viste, ni más ni menos, que ese modelo: un Casio F-108. Y es más llamativo aún porque lo viste no solo en el papel de un estudiante muy, muy inteligente, sino que además todos a su alrededor (su novia, su mejor amigo y compañero de habitación…) llevan smartwatches. Él no. Él prefiere llevar en su muñeca un modelo mucho más fiable, práctico y robusto.

Película sobre relojes: «El ángel en el reloj»

Tras nuestra recomendación de radio creo que os resultará sumamente interesante nuestra recomendación de película, y en este caso además con una producción mexicana que lleva por título: «El ángel en el reloj».

Amelia es una niña enferma de cáncer que tiene una extraña fijación con los relojes: le encanta detenerlos, quitarles las pilas y alterar sus manecillas. Quiere a toda costa detener el tiempo, hacer que las cosas no envejezcan, ni se estropeen, ni se rompan.

Shock the Radio: Five Series #1

Actualización: Accede al podcast sin necesidad de descargarlo (gracias Guti) a través de Instaudio.

Original:

Estrenamos «Shock the radio» con un espacio que dedicamos a las series 5 de G-Shock, al cual hemos llamado «Five Series». Por las imágenes no hace falta ni que os mencionemos a qué le hemos dedicado este primer espacio y, además, tenéis a continuación su contenido (o la parte central del mismo) en un coloquio/entrevista/reflexión o como lo queráis llamar, entre Guti y un servidor.

Si lo descargáis, podréis escuchar también unos pequeños cortes del presidente de Casio en Colombia, y también una breve intervención de Adan que gentilmente nos ha «prestado» de su canal en Youtube, STC.

Para descargar el primer número de Five Series en el podcast de Shock the radio, acceded a esa sección en CCNI Radio y a continuación abrid la carpeta relojería, dentro de ella encontraréis otra llamada «Shock the radio» donde los iremos colocando. ¡Disfrutadlo!

¿Por qué G-Shock publicita sus «throw back 1983» con «Electric dreams»?

Probablemente si no has nacido en los ochenta te resulte enormemente llamativa que de la nueva e interesante serie de los DW-5600, los llamados DW-5600TB («throw back 1983», «de vuelta a 1983»), sean publicitados con la frase «Electric dreams». Puede parecer para los menos conocedores de este tipo de modelos que es algo casual, pero ni mucho menos.

El DW-5000, como bien sabeis, llegó al mercado en el año 1983. Un año después llegó a la cartelera una de las películas icónicas de los ochenta, «Electric dreams«, con una banda sonora alucinante, del más puro techno de la época, de Phil Oakley y Giorgio Moroder, que llevaba por título «Together In Electric Dreams». El single salió ese mismo año al mercado, y se convirtió en un número uno casi al instante. Tal fue el éxito que muchas de las canciones del resto de la banda sonora fueron apareciendo también en singles, tal es el caso de «Video!», de Jeff Lynne, que llegó a salir incluso como versión instrumental. Sin embargo la más reconocida e impactante de todas era la «Electric Dreams» de P. P. Arnold, cómo olvidar aquel coro de voces cantando: «Electric Dreams«.