¿Es un mito que la gente lleva reloj para presumir?

La mayoría de nosotros tendemos a pensar que, con la aparición de los smartphones, un alto porcentaje de personas que usan reloj lo hace simplemente por lucirlo, como un adorno. Sin embargo me he encontrado con una encuesta publicada en el sitio de información gubernamental de los Estados Unidos dedicado a la exportación, sobre los relojes japoneses. Los datos que de ella se desprenden son muy interesantes. Se da el caso de que muchas de las personas – al menos en Japón, insistimos, ya que el documento hace referencia solo a aquél país – que usan smartphone, no usan el reloj como adorno. Simplemente no usan nada. Para ver la hora usan eso: su smartphone.

Así, no es extraño que en Japón el 51,6% de los encuestados no lleven ningún reloj. Y, sorprendentemente, quienes llevan el reloj solo como un objeto de adorno son solamente el 8,8%. El 39,6% llevan el reloj para lo que es: para ver la hora.

Nuevo año… y nueva ley para los relojes suizos

Repasemos lo que era antes ser suizo y lo que no, en materia de relojería en concreto. Hasta ahora, un reloj podía ser suizo si el 50% de sus partes eran de origen suizo. Ese «cincuenta por ciento» podía provenir de partes del movimiento exclusivamente. Así, se daba el caso que muchas marcas vendían relojes como manufactura suiza cuando, realmente, el reloj era chino: se ensamblaba en China, por trabajadores chinos, la mayoría de sus piezas eran chinas, y solamente se traían de Suiza algunas piezas de sus calibres para cumplir con lo mínimo que marcaba la legislación. Dicho de otra manera: el reloj te venía de China, pero se vendía como si lo hubiera hecho un experto relojero suizo (incluyendo también en ese valor de venta el precio «de reloj suizo», y no de «cutre reloj chino»).

Pero a partir de este año, de hecho a partir de ahora, las cosas cambian bastante.