Un reloj para llevar a todas partes

Hay tres cosas en este mundo de las que no deberías presumir demasiado en público: un coche de lujo, mucho dinero en metálico, y un reloj caro. La razón es que un automóvil caro revelará de inmediato tu poder económico. Es poco probable que nadie te deje un coche valioso para conducir, así que saben que probablemente sea tuyo. Lo mismo con tu reloj y, obviamente, con tu dinero.

Una de las enfermedades más arraigadas en el corazón humano es la envidia, si a eso se une la necesidad de la otra persona, que lo está pasando mal, y andas por ahí restregándoles tus derroches en la cara, puedes salir escaldado. Sobre todo si viajas a según qué países, o pasas por según qué barrios.

Timex, otros que ofrecen lo que Casio no puede

A Casio «se le están subiendo a las barbas» demasiados fabricantes últimamente. Mientras Nixon comercializa sus robustos SS, y Armitron sus Rubik y demás, todos con macizas cajas de metal y precios muy competitivos, es ahora la poderosa firma Timex quien mueve ficha donde Casio no puede – o no quiere – hacerlo: en los asequibles digitales con caja de acero macizo.

Si antaño era Casio quien hacía estas cosas, es decir, ofrecer mejores relojes que la competencia, incluso con más tecnología, a precios populares, hoy Casio se ha vuelto «su propio enemigo». Adopta la postura que antaño tenían sus rivales (a los que barrió), y ahora son sus rivales quienes ofrecen buenos relojes, acabados, y materiales.

Año 1982: 48 horas en un reloj de Casio

Tras bastantes años de tiras y aflojas por parte de productoras, distribuidoras y actores, ve finalmente la luz la película «48 horas» («Límite: 48 horas» en España). En ella, un policía tiene que ir contrarreloj, y contra el tiempo, para detener a los asesinos de uno de sus compañeros. Para ello debe sacar de la cárcel a un tipo que los conoce muy bien y, así, poder llevarlo hasta ellos. Pero solo disponen de 48 horas para hacerlo.

Los protagonistas son Nick Nolte, en el papel del detective Jack Cates, y Eddie Murphy, como el ex-convicto Reggie Hammond. Ellos…, y un Casio A-201 en la muñeca del detective durante todo el metraje, que va contando los minutos y las horas según van transcurriendo, e incluso le podemos ver en primer plano haciendo gala de la llamativa animación de su alarma. Eran unos tiempos en donde no se pagaba para que los relojes aparecieran en la película, estaban allí porque eran elegidos o porque realmente les gustaba y les apetecía (a los protagonistas o a los productores).

Llegan nuevos Casio F-91, y también preciosas variantes LCA: los AE-1400

Casio continúa con este diseño de aspecto robusto de las HD y lo incorpora también, en cierta manera, a su gama de LCA, la AE. Nos alegra ver que en Casio siguen dedicando esta denominación tan histórica («AE») a los LCA, tras el «despiste» de años atrás con los AE-1300 que no pintaban nada ahí (aunque ya lo explicamos: compartían caja y correa, además de diseño general, con los AE-1200, éstos sí LCA, como bien sabéis).

También sin información oficial alguna sobre su módulo, con éstos nuevos AE es fácil conjeturar que el módulo sea calcado al ya utilizado en otros LCA, y estrenado en el superventas AE-1000 pero, en este caso, con el reloj LCA colocado al otro lado (similar al que tiene el mencionado AE-1200).

Otra falsificación de esas que sorprenden

En ZonaCasio hemos puesto (y advertido) de muchas falsificaciones, algunas incluso ni vosotros mismos os las creíais (¿os acordáis de aquella del DB-36?), y esta tiene todos los puntos para ser otro de esos modelos que incluso los más acostumbrados a ver y admirar relojes de Casio, dudan. Se trata de todo un Casio AE-1200 dorado, una variante que no existe en Casio (al menos, de momento) pero que ha sido tan bien copiada que parece en ciertos aspectos original.

Hay detalles del módulo en los que, si nos detenemos, nos despejan bastantes dudas. El primero es que el día de la semana no es de tres letras, sino de dos. Realizar segmentos ultrafinos no es nada fácil, y hacer un día de la semana de tres letras con segmentos convencionales (o lo más parecido) para luego colocarlos en tan poco espacio como tiene el AE-1200 es también muy complicado, y la única forma de solucionarlo es, como en este caso, incluir solamente un día de la semana de dos letras, en lugar de las tres del Casio original.

¿Se puede permitir G-Shock el lujo de no tener un LCA?

Desde los primeros años noventa llevan en G-Shock sin tener un reloj LCA. Parece contradictorio que la marca digital por antonomasia de Casio, G-Shock, lleve tanto tiempo sin darle a su público el placer de disfrutar de un modelo con manecillas digitales. Lo peor es que es que, con el cambio generalizado a analógico de G-Shock, un LCA será cada vez más complicado de que se acabe haciendo realidad.

G-Shock parece haber desaprovechado la ocasión de diseñar un modelo LCA con ocasión del lanzamiendo de los GD-400, con parte de circuitería de los AE LCA de Collection. También podrían haber usado el gráfico circular de modelos como los G-9300 Mudmaster, GW-9400 Rangeman, o el del mismo GWF-D1000 Frogman, para dotarles de ese «sabroso y suculento» añadido. Pero no lo hicieron.

Analógicos mecánicos o analógicos digitales

La alternativa analógico-digital, los conocidos técnicamente como relojes LCA, parecían ser los encargados ideales a acabar definitivamente con los mecánicos analógicos y, en realidad, con todos los analógicos con manecillas físicas.

Hubo muchos intentos, casi se podría decir que todos los fabricantes de relojes electrónicos experimentaron, sobre todo en los años ochenta, con ese tipo de soluciones.

Así lucen en vivo los nuevos Casio AEQ-200

Como suele pasar, de la foto de catálogo (o maqueta) a las fotos en vivo las diferencias suelen ser abismales y, casi siempre en Casio, en el aspecto negativo. Tampoco es que los nuevos ana-digi con LCA AEQ-200 sean abrumadoramente llamativos, pero tenían su encanto, aunque solo fuera por ver unos índices 3D ya conocidos hasta la saciedad en G-Shock y Edifice, dentro de Collection.

La lástima es que se ve a leguas que en Casio han hecho lo mínimo. Ni siquiera han aprovechado para aumentar un poco la zona LCA (que sería muy de agradecer) o revisar las marcas de índice (la «cruz») que se mezcla con las agujas digitales y confunde bastante. No, no han hecho eso. Y mira que espacio tenían de sobra. Pero simplemente han colocado allí el mismo diseño que ya tenían -para qué estudiar o esforzarse en diseñar otro nuevo, ¿verdad?… Habrán pensado- y como les sobraba espacio han hecho un bisel enorme, lo que queda horrible y desproporcionado.

Hacer de tu Casio AE-1200 algo único

No hay nada más sencillo que este «mod» pero, a la vez, pocos relojes hay que ofrezcan resultados tan espectaculares como un AE-1200. Y es que, a falta de que Casio nos traiga novedades interesantes en digitales (centrados como están en armar relojes de agujas comprándoles módulos a terceros, que es más rápido y barato), la gente tira de imaginación para conseguir lo que Casio no les da.

El mod, ya lo he dicho, es sencillo, pero sus resultados son bastante peculiares, dando la sensación de que cambia el reloj bastante hasta parecer un modelo diferente, eso sin restarle ni espectacularidad, ni utilidad. Uno de ellos consiste, simplemente, en cortarle las líneas de unión de parte de la máscara, dejando la zona del mapa despejada e incluso la de las etiquetas, como veis en la imagen.

Nuevas variantes para los AE-1000

Como bien nos informaba nuestro lector Apolino Apolinos, Casio lanzará para el mes que viene cuatro nuevas variantes de su modelo «deportivo digital», el AE-1000. Hay que agradecer que sigan enriqueciendo esta atractiva línea de modelos LCA, casi nadie en el mercado lo hace, aunque Casio se aprovecha -como es lógico y normal- de un módulo no solo muy probado y eficiente, sino con tecnología altamente desarrollada gracias a la cual puede ofrecer una autonomía de diez años de duración.

En estas nuevas variantes, cuatro en total, encontramos colores para todos los gustos, desde unos llamativos y atrevidos rojos, un naranja al más puro estilo G-Shock, o combinaciones más clásicas donde sólo las leyendas poseen color, o un azul oscuro más discreto.