Nuevo Edifice EFS-560 en colaboración con Honda Racing

Casio suele tener bastantes colaboraciones con Honda Racing, tanto en su marca Edifice, como en G-Shock. Una de las últimas corresponde a la edición especial EFS-560HR de Edifice, precisamente por ser esta – Honda – la que fabrica los propulsores de la escudería de Fórmula 1 AlphaTauri (ex-Toro Rosso).

Como es habitual, la edición incluye embalaje personalizado, así como detalles en la trabilla, el frontal y la correa, haciendo mención a Honda. Por su parte, y como bien sabéis, el Casio EFS-560 es un reloj solar, que incluye cronógrafo de 30 minutos, y ofrece una resistencia al agua de 100 metros. Sus medidas son de 50,2 x 45,4 x 10,3 mm., y su peso en esta edición es de 84 gr. El EFS-560HR llega a las tiendas este mes, con un precio de 399 € como PVPR. Tienes todos los detalles oficiales a continuación.

El GES analiza el DW-291 en profundidad (y nos descubre algunos de sus secretos que te sorprenderán)

A Adan (G-Shock en Español) le quitaba el sueño lo de la resistencia de 200 metros al agua de los HD DW-291, y para ello estaba preocupado con una cuestión importante: si en los pulsadores de ese modelo existían dos juntas de estanqueidad (como incorporan los G-Shock) o solo una (como la mayoría de Collection).

Uno de los errores (bueno, errores… ) que me he dado cuenta del detallado desarme del reloj que hace Adan, es que ha cometido el fallo de mezclar los tornillos. En una caja de metal, que es importante, se vuelve aún más cuando la caja es de resina. Y es que cada tornillo siempre debe ir con su correspondiente agujero con el cual salió de fábrica (o sea, el tornillo superior izquierdo no atornilla en el agujero inferior derecho). Los retira correctamente – en cruz, como debe hacerse -, pero lo de mezclarlos luego no es nada aconsejable. Da un poco de miedo ver también como extrae un clip con unas pinzas (habría sido más aconsejable usar un alfiler o la punta de una chincheta…), y en algún momento llegué a temer que se fuese a quedar sin reloj.

Vídeos (oficiales) de las últimas novedades de G-Shock

G-Shock ha ido publicando en las últimas horas nuevos vídeos de sus modelos más recientes, algunos de ellos bastante atractivos. Uno de los más bonitos (y es el que os ponemos en primer lugar) corresponde al de los GA-900 que, siguiendo su filosofía de «reloj industrial», lo encontramos siendo «ensamblado» por robots controlados por PLC.

El segundo vídeo corresponde al DWE-5600CC, ya sabéis, el nuevo modelo Core Guard digital y con partes fácilmente intercambiables. Para enfatizar, precisamente, esa particularidad, esta promo simula el bonito reloj con estética de placa base, siendo ensamblado en una cadena de montaje.

Y, para que no falte de nada, rematamos con el GR-B200 de Gravitymaster, en este caso siendo los helicópteros los protagonistas, lo que es digno de mención pues, tradicionalmente, eran los aviones (o el mundo de la aviación) quienes solían aparecer en los vídeos de esta gama de relojes de G-Shock.

Encontrarás estos nuevos vídeos tras el salto.

Casio reedita los G-Shock analógicos AW-500 del 89

En 2017 fueron los DW-5700, un año después, y coincidiendo con el 35 Aniversario de G-Shock, Casio reeditó sus preciosos DW-5900 (aunque, por desgracia, no demasiados fieles a su módulo original, pero en fin…), y este 2020 han decidido volver a su historia y rescatar del pasado su primer ana-digi, el AW-500. Lo bueno es que lo hará en dos modelos, un AW-500 muy similar al original (calcando prácticamente todo, aunque haciendo una «burrada» en el nuevo: en el original, las manecillas no ocultaban la parte digital nunca, al pasar por su zona – de hecho nunca pasaban por encima de ella -, en el nuevo o «reedición», han decidido darle preferencia a la parte analógica, y éstas ahora pasan por encima de la zona digital…, demostrando eso: que en G-Shock hoy le dan más valor a lo analógico que a lo históricamente valioso para ellos antaño, que era el formato digital), claro que también hay que mencionar, por romper una lanza a su favor, que en el 89 no tenían función de retracción de manecillas, cosa que en estos nuevos sí han implementado. Pero no sé si coincidiréis conmigo en que esa función es un coñazo, y que en la práctica casi nunca la usas y prefieres forzar la vista o «inclinar el reloj» como si fueras un malabarista, para ver la parte digital que ocultan las manecillas.

Estéticamente, la verdad es que son muy resultones, siguen muy fiel el modelo al que rinden homenaje, francamente, aunque se nota mucho que el «30» (o «las seis») del analógico la han bajado en la esfera, cosa que el original no tenía y que le daba ese aspecto tan peculiar (y atractivo) que éstos han perdido, y que lo hacía, además, tan funcional.

Primer vídeo-review del MWD-100

Hace poco, pudimos ver gracias a Angelo muy de cerca los nuevos MWA-100, y también tuvimos ocasión de comprobar (e incluso desarmar) los también novísimos W-737. Nos quedaba el MWD-100, la variante digital de estos nuevos modelos de Collection con bisel de metal (acero inoxidable). Y hoy, precisamente – y por fortuna – nos escriben del canal de Madstacks para informarnos que ya tienen publicado uno de los primeros vídeos del MWD-100, por si lo queremos ofrecer a todos vosotros y, por supuesto, en Zona Casio encantados de hacerlo.

La review está bien, en general (bueno, regularcilla), explica sus impresiones, pero no vemos detalles que nos resultarían muy interesantes, como los diferentes modos del módulo, detalles de la trasera, o más de cerca la construcción resina/chapado. Me da que es una review más para «vendernos» el reloj, que para probar el reloj, y habría sido de agradecer menos palabrería, y más detalles visuales del MWD-100 (que para eso es un vídeo, carajos). Porque sino, pues valdría un programa de radio. Pero es, de momento, la única video-review de este modelo, así que tenemos que conformarnos.

Comparativa: Casio W-86 VS Amazfit Neo

Tenía ganas de pisarle una review a Guti y no solo he hecho eso, sino que he ido más allá y me he aprovechado hasta de sus propias fotos (que no se las he robado, no penséis mal, gentilmente nos las ha facilitado a Zona Casio). Pero, ¿por qué queríamos hacer esto? Porque el producto a comparar se las trae. Se trata del, que dicen, nuevo y rompedor «smartwatch» Amazfit Neo, un reloj que desde que salió ha hecho arder el mundo de las novedades relojeras como la pólvora, e incluso lo han comparado como un competidor claro contra G-Shock. Aquí no vamos a hacer eso, no vamos a compararlo contra un G-Shock (esa comparación la hará Guti en su blog, os lo adelantamos), pero sí queríamos ir «algo más allá» de lo que todo el mundo va a hacer o, dicho de otra forma, rizar el rizo y verlo contra un Collection. ¿Y por qué? Pues porque por precio, el Amazfit Neo compite directamente contra Collection, estamos hablando de un reloj digital, con sensores, por 43 € (PVP oficial, fácilmente se puede encontrar por bastante menos, 37 € o 35 €, sin muchos problemas). Pocos pueden llegar ahí, y «ataca» directamente a los Collection WR-50, como los AE-1200, MWD-100, DW-291… O un W-86 o W-59 incluso. La gente pensará que por poco más – y con razón muchos dudarán – pueden conseguir un Amazfit Neo a precio de W-59. Ya veis hasta qué extremo de locura está llegando esto.

Claro que por ese precio sería mucho pedir cristal mineral, display íntegramente dot-matrix (el Neo solo tiene una línea superior de matrices, el resto son simples segmentos), MIP… Al final, si lo miramos fríamente, los sensores en sí no son muy caros. Queremos decir: un sensor hoy en día es una tecnología fácil de producir y de adquirir, no es como antes que tenían que hacerlos con materiales y procedimientos muy específicos. Lo complejo es implementarlo, y rodearlo luego de buenos materiales. Ya lo vimos en G-Shock con sus GBD-H1000 la que tuvieron que liar para que no se disparase el consumo de las antenas (con nuevos materiales de resina), o incluyendo en otros materiales cerámicos (GPR-B1000) o monocascos de fibra de carbono. O sea, que es en eso en realidad donde está el dinero, lo que llaman I+D, y una vez tengas ese asunto resuelto, es cuando puedes abaratar.

Ediciones especiales DW-9200 y DW-9600, y el año en que G-Shock arrasaba (con fabulosa galería de imágenes)

En 1998, G-Shock estaba en su punto álgido. Ese fue, en realidad, uno de sus años más productivos en toda su historia. Prueba de ello es que en esa temporada lanzaría al mercado más de 100 variantes, y llegó a la cifra de 14 millones de relojes G-Shock vendidos desde su fundación (si tenemos en cuenta que solo en 2019 vendieron 10 millones de relojes, podemos tener una idea de la enorme evolución y éxito que tiene G-Shock hoy). En ese año vieron la luz una de las mejores y más interesantes colaboraciones con la W.C.C.S. (World Coral Reef Conservation Society), ofreciendo modelos que no solo eran especiales, sino con módulos específicos para esa colaboración, en los DW-9200 y DW-9600.

Estos modelos, además de disponer de un módulo único Data Bank especialmente desarrollado para ellos, tenían la particularidad de incluir cajas de titanio macizo, y roscadas. No fueron los únicos: también se lanzó al mercado la colaboración especial W.C.C.S. para el Frogman DW-8201WC, en titanio y roscado también, y todos ellos en un acabado de correas y biseles semi-transparentes que Casio había puesto en circulación como primicia (fueron los primeros modelos de G-Shock con exterior transparente, tanto en biseles como en correas) y novedad para sus G-Shock DW-6900WC (también en ediciones especiales de la W.C.C.S.) un año antes.

La review más completa del nuevo W-737

Por solo 20 dólares un relojazo, así podríamos resumir lo que supone el W-737 (¿será por eso que no lo tenemos en Europa?), y aunque en tiendas muchos de nosotros, desgraciadamente, no podremos verlos, gracias al canal de Watching Casio sí podemos conocerlo en profundidad. No solo dan un repaso por todo el reloj (por cierto, y como podréis comprobar en el vídeo, no dispone de hora en todos los modos: en cuanto activas el cronógrafo o el temporizador, ésta desaparece), sino que encima comparan su tamaño con el nuevo GBX-100 (son muy similares en proporciones), y hasta lo han «destripado», dejando a la vista su máscara (bastante endeble) y su módulo, con un pulsador central de bastante buena factura, todo hay que decirlo.

Son diez minutos de vídeo que sin duda os encantarán a todos los que améis (amamos) este modelo, y que os ayudará a conocerlo mucho mejor y así decidiros – o no – por él. Lo cierto es que personalmente sigo pensando que es un relojazo, eso sí, tengo que daros la razón a los que decís que su zona de calendario es minúscula, muy minúscula, y que podrían haberla puesto algo más grande (espacio tenían de sobra, solamente con desplazar la línea media de la máscara un poquito hacia abajo).

Tras el salto tenéis este fantástico vídeo de uno de los últimos modelos de Casio.