Adelanto: nuevos G-Shock para el otoño

G-Shock apunta alto este otoño, con materiales de cierta exclusividad (titanio, carbono…), y con lanzamientos que entran de lleno en las variantes «premium» de su gama. Uno de estos, de los más elitistas, son los nuevos MTG-B2000, que estrenan para MT-G la estructura Dual Core Guard: una caja de carbono en forma de monocasco que integra el módulo en medio, un bisel de metal por la parte delantera (que es por donde se accede al interior del reloj, como bien sabéis, en estas variantes monocasco), y otra estructura de cierre de metal por en medio que sustenta la parte trasera del monocasco. Junto a ello se ofrecen dos variantes con armis de composite y metal (en donde la resina va incrustada en la parte interna), que son la MTG-B2000BD y la MTG-B2000D, mientras que la tercera variante, la MTG-B2000B, se ofrece con resina blanda, que ya estrenara hace años el GW-5000.

Todo ello tiene como resultado que el nuevo MTG-B2000B sea un 15% más ligero que la variante precedente aparecida en 2018, el MTG-B1000D. Como se puede ver por esa «B» en su denominación, incorpora tecnología Bluetooth (Mobile Link), y es Tough Solar y Wave Ceptor 6. Su autonomía es de 29 meses sin recarga, y sus medidas son unos más que respetables 55,1 x 51 x 15,9 mm, con un peso de 156 gr. para los de armis, y de 127 gr. para el de correa.

El GBD-H1000 estrena las nuevas resinas resistentes de BASF

El especialista en químicos BASF ha sido el proveedor para Casio de parte de los compuestos de resina que integran su último producto estrella, el GBD-H1000. Para la fabricación de este reloj, Casio quería cumplir unos requisitos de durabilidad, resistencia, y soporte a la fatiga extremos, aunando también la impermeabilidad con la posibilidad de incluir elementos electrónicos de diversa índole, muchos de ellos con emisiones de ondas hacia el exterior (y desde el exterior), que debían operar con un cuerpo exterior duro. Para equilibrar todo eso (hacer un reloj resistente y robusto, que fuera capaz de soportar golpes y moverse en ambientes extremos, pero a la vez pudiese recibir señales de radio – y emitir -, como GPS o Bluetooth), tuvieron que unirse y colaborar estrechamente Casio, BASF y la compañía taiwanesa Aces Electronics.

BASF aportó su nuevo compuesto de altas prestaciones Ultramid Advanced N, capaz de trabajar con temperaturas de hasta 260º C sin distorsionarse, ser apta para aplicarle diversos colores, grabados a láser, y con elementos retardantes de llama. Esta nueva poliamida (denominada PA9T) entra dentro del grupo de resinas que pueden ofrecerse reforzadas con fibra de vidrio o carbono. Están compuestas por nylon específico con baja retención de agua, son resistentes a la abrasión, y también a los aceites e hidrocarburos.

Road Running prueba el GBD-H1000…, y ponen que su app es magnífica

Casio está haciendo un considerable esfuerzo por difundir el GBD-H1000, y lo ha estado cediendo a muchos medios en una labor encomiable de darlo a conocer (ya hemos contado que nosotros no lo traeremos aquí, pero también nos lo ofrecieron en Casio, cosa que les agradecemos enormemente, por supuesto). Uno de los últimos en tenerlo en sus manos y probarlo a fondo ha sido el magazine Road Running Review, que le han dedicado – hace poquitas horas que se ha publicado – un extenso reportaje en donde casi no les queda nada por tocar del H1000. Siendo justos, es uno de los reportajes más extensos que publicaciones de ese tipo (dejando de lado las especializadas en relojería) le han hecho a ese reloj y, además, en español – lo que no es nada habitual, por lo que el mérito de Casio es doble al permitir que tantos medios lo tengan en sus manos para que los potenciales clientes puedan juzgarlo con total independencia -.

Pero, a pesar de todo ese esfuerzo (o quizá precisamente por él al acabar exprimiendo tanta gente y tan diferente el reloj) su veredicto final no es demasiado bueno, que digamos. El GBD-H1000 se queda en un somero y anodino 5,8 en su puntuación. Es decir, pasa el aprobado «muy justito». Entre otras cuestiones, por cosas como las que contamos aquí hace unos días, y es que no permite demasiada personalización de disciplinas deportivas, algo que sus competidores (sus últimos competidores, queremos decir) sí que ya suelen ofrecer.

El combate entre G-Shock y Garmin comienza: round I

A veces pienso qué tendrían que hacer en Casio para competir con lo que se les viene encima respecto a los nuevos relojes «inteligentes». Y se me ocurre que deberían destripar un Garmin y copiarle absolutamente todo. Esa es, al menos, la impresión que uno se lleva cuando lee reportajes como el que estos días dedican en medios de comunicación de tirada nacional, como El Mundo, poniendo a los Garmin como los mejores relojes del momento para uso deportivo y de entrenamiento.

Pero claro, uno luego lo analiza con más frialdad y en lugar de cierto reconocimiento, siente un poco vergüenza ajena. Sobre todo cuando lee «perlas» como las expresiones que usan para describir su construcción: hechos con «polímero reforzado con fibra». ¡Cielos! ¿Qué es eso? ¿El material de un rover de la NASA? Ni mucho menos. Ya contamos aquí que era la resina que G-Shock lleva ofreciendo en sus cajas desde mediados de los noventa, y que a veces muchos de nosotros desdeñamos. Pues ya veis, lo que siempre criticábamos (o casi siempre), está ahora de moda y más aún: es lo último de lo último. Y uno no puede evitar pensar: ¿cuando les pongan Core Guard con fibra de carbono, entonces, qué dirán? ¿O qué harán? Fliparán en colores, supongo.

¿Cual reloj te comprarías de entre los últimos de Casio?

¿GBX-100 G-Lide? ¿GWF-A1000 Frogman? ¿O eres más de clásicos, como el W-737 o el MWD-100? ¿Qué tienes en mente de cara a este otoño o/y fin de año? ¿O tal vez esperes ese «algo más» de Casio – difícil, dada la coyuntura sanitaria actual y lo trastocados que tienen todos los planes de producción la mayoría de las marcas-? Vamos por ello, a hacer un pequeño repaso sobre los últimos modelos en llegar, o próximos a aparecer, por si te has perdido alguno o para que compartas con nosotros ese modelo que tienes anotado en tu lista de «posibles» (y por qué no, nos cuentes las razones de esos otros que han pasado quizá a tu «lista negra»).

Algunas decepciones quizá, otros más interesantes de lo que en un primer momento se pensaba, todos ellos tienen sus cualidades y características para hacer ese algo especial que añadir a tu lista de candidatos a acompañarte durante el día. Entremos, pues, en materia.

Comparativa solar contra solar: Garmin Instinct Solar VS G-Shock GBD-H1000

Antes de nada tengo que confesaros que en Casio me permitían probar en vivo y tener durante un tiempo el GBD-H1000 para extrujarlo todo cuanto quisiera, darle mil patadas y tirarlo de un edificio, y luego hablaros de él. Lo rechacé por varias razones, una de ellas por temor a enamorarme del reloj, así de claro os lo digo, pero justo es reconocerle a Casio lo que se preocupa para que estéis bien informados y se hable justamente del reloj (sea bueno o sea malo, pero que al menos sus clientes lo conozcan), no ocultando nada. En serio, eso pocas marcas lo hacen hoy (de hecho, casi ninguna de tecnología lo hace). En cuanto Garmin y Suunto, me prometieron uno de sus relojes, pero tras el tsunami del coronavirus ni lo he intentado, y sinceramente también os digo ni me apetece, más que nada porque no es mi intención ni de mi agrado abandonar mis queridos Casio, a estas alturas, por cualquier otra marca del sector.

Pero dado que han decidido con uno de sus últimos relojes, aparecido hace escasas fechas, copiarle casi todo a Casio (sí, y copiarle descaradamente, incluso en su construcción), hemos pensado que sería interesante una comparativa sobre lo que ofrecen ambos dispositivos, que no sé si llamarlos reloj o cómo llamarlos, la verdad.

Casio confía a Renesas la MCU de sus nuevos GBD-H1000

Cuando hablamos de hardware para operar un dispositivo electrónico complejo, nos solemos encontrar con la tesitura de utilizar microcontroladores para una MCU (unidad de microcontrolador), o microprocesadores para una MPU (unidad de microprocesador). Cada uno de ellos tiene sus ventajas e inconvenientes. La mayor ventaja de un microcontrolador es que todo el sistema está embebido dentro del hardware, todas las instrucciones se encuentran incorporadas en su misma estructura, y allí está la memoria, las instrucciones de entrada y salida, y la misma CPU (unidad central de procesamiento) incorporada en el mismo chip. Así, una vez ensamblado, conseguimos una unidad muy robusta a fallos, muy eficiente en cuanto a consumo energético, y de elevadas prestaciones en el entorno en el que tiene que operar, ya que ha sido específicamente destinada y diseñada para él.

Pero todas estas ventajas también tienen sus contras. La primera, el compromiso de flexibilidad al que obliga. Al contrario que una MPU, una MCU no puede actualizarse, no podemos descargar nuevas funcionalidades ni reformar su modo de funcionamiento. El sistema es, en cierta forma y para que nos entendamos, cerrado. Una vez construido el dispositivo, así se queda. De hecho, una MCU es en ocasiones tan específica, que solo puede trabajar con unos determinados componentes.

¿Cómo quedarían el GBX-100 y el GBD-H1000 «desinvertidos»?

Sí, bueno, ya sabemos que no vamos a ganar un concurso de méritos con esto, ni hemos «descubierto América», pero no está mal para evitarnos – aunque sea – un ejercicio de imaginación ver con nuestros propios ojos el resultado del espectacular display MIP LCD de los GBX-100 y GBD-H1000, «positivado», esto es, sin invertir. Una opción, la de display en positivo que, como bien sabéis, a día de hoy no ofrecen en Casio, lo cual es una verdadera pena, dicho sea de paso.

Hay quien dice – y en general estamos de acuerdo – en que los displays en negativo son más impactantes visualmente, pero mirad, en positivo, sobre todo en la versión con correa blanca, no desmerece para nada, y desde luego también siguen presentando una imagen espectacular.

Los secretos que esconde el módulo del GBD-H1000

G-Shock ya ha hecho público (han tardado muchísimo, por cierto) el manual de su módulo 3475, esto es, el correspondiente al novísimo GBD-H1000. Son nada menos 5 MB de peso, 58 páginas que es casi una mini-novela de bolsillo, lo que nos da una idea del volumen de información que contiene y, a la vez, de la complejidad de este modelo de reloj, un paso intermedio entre un reloj-inteligente o smartwatch, y un digital de última generación.

No obstante, tampoco hay que lanzar las campanas al vuelo, en esencia es una actualización, con más sensores y funciones, del ya existente GPR-B1000, de manera que a los usuarios de ese G-Shock les resultará el GBD-H1000 enormemente familiar. No obstante el GBD-H1000 no es un Mud Resist, como sí lo era el GPR-B1000, sino que está más orientado a deportes como running. Sin embargo, siempre es interesante hacer un repaso sobre su extenso manual, aunque sea por alto, para conocer un poco más en profundidad las características avanzadas que nos ofrecen este tipo de relojes para actividades outdoor.