Otra de esas falsificaciones horribles y curiosas

Lo de las falsificaciones hay veces que es mejor tomárselo a risa, la verdad. Y esta es una de esas ocasiones. No sé quién es la marca que está detrás de «ésto», y quién se lo habrá inventado (y mucho menos, quién será el inocente que se lo vaya a comprar), pero es que peor no podrían haberlo hecho. El modelo en el que se inspiran (se supone) es el Casio AE-1200, uno de los modelos que más han «fusilado» los falsificadores últimamente. A ese modelo le han puesto unos elementos que dan bastante «vergüenza ajena» (menos mal que esa gente no trabaja para Casio), lo de «10 Year Battery» bueno…, no se lo creen ni ellos, el mapa-mundi es espantoso y hasta ridículo, y el LCA es una animación que muestra los segundos y gracias.

Si alguien lo quiere, bueno, al menos lo tiene en colores. Eso sí, también espantosos.

Un día va a pasar esto a escala global y Casio se va a arrepentir

Tanto la firma de Singapur Digitec, o la china Skmei, le están poniendo las cosas a Casio bastante difíciles. Sus últimos lanzamientos, que siguen dejando mucho que desear en todo, solo esperan esa pequeña oportunidad para lanzar un producto competitivo y mucho más completo que en Casio (que supongo que no estarán por la labor, porque ya venden muchos así y sin grandes esfuerzos, así que para qué mejorar…).

Aunque en cierta forma sí, están mejorando en algunas cosas, al menos. Un buen ejemplo es este último producto de Digitec, «inspirado» claramente en el AE-1200. Los Collection, a los que Casio da totalmente la espalda y en lugar de mejorarlos los empeoran, están siendo un auténtico filón para estas marcas, demostrando que se pueden vender muy bien. Si hasta hace no mucho los AE-1200 tenían el problema de su LCA – que era solo una simulación con una zona gráfica animada para los segundos -, en Digitec, como podéis ver, ya lo han resuelto, y ahora incorporan un LCA operativo y real.

¿Un «G-Shock» inteligente por 20 €? Pues sí

Con estos chinos-falsificadores ya no se a dónde vamos a llegar. Si creíamos verlo todo con sus «fusilamientos» a G-Shock, lo último a lo que se han atrevido tienen estos días las publicaciones especializadas revolucionadas. En algunos sitios dicen que puedes conseguirlo por poco más de lo que cuesta un F-91 (unos 10/12 €), pero yo no he llegado a tanto, y admito que el precio más bajo que encontré fue de unos 20 € (no os voy a poner el link, porque espero que no os lo compréis y además, no voy a regalar links a ninguna página vendedora por la cara). Las fotos de estudio son muy tentadoras (y resultonas), pero os advierto que en la realidad no será así. Tampoco hay vídeos del sistema operativo, aunque su predecesor el L2 puede darnos una idea de lo que veremos (muy molón sí, pero espera a recargarlo cada dos horas y que se te cuelgue y resetee cada dos por tres, te lo digo por experiencia).

Pero así y todo las intenciones de estos chinos con su Microwear X12 – que así se llama el reloj – son, ciertamente, «peligrosas». Y tentadoras. Un modelo que ofrece cambio de carátulas (faces), Bluetooth, monitor de sueño, de ritmo cardíaco – «de timo cardíaco» iba a poner, perdonadme… -, de presión arterial… Y oficialmente dan una autonomía de nada menos que diez días.

Las especificaciones que ellos prometen (no os extrañe que mientan como bellacos) – y más fotos – os las dejo tras el salto, pero cuidado con estas cosas, advertidos quedáis (algunas de las fotos trucadas para que se vea a la gente como llevando el reloj no tienen pérdida, mirad ésto, y ésto, y ésto…, sería para morirse de risa sino fuera porque seguro que algún incauto picará y les comprará ese «G-Shock»).

Los relojes que no existen hoy en Casio pero que – pudieran – llegar a existir

Siempre suelo seguir de cerca lo que va haciendo «por ahí» el mercado de las falsificaciones. Últimamente me fijo en algunos productos que simulan ser de Casio, inspirando o recreando modelos o/y líneas pasadas, o adelantando formas futuras, y cuando luego veo algunos lanzamientos oficiales de Casio (como el A700), no puedo dejar de recordar esos otros lanzamientos de fabricantes «paralelos». Y es que, algunas veces al menos, Casio pareciera que se inspira en ellos para luego lanzar sus productos (cosa irónica, porque normalmente, como bien sabéis, suele ser al contrario).

Aquí os ponemos algunos de esos ejemplos de relojes que podemos encontrar simulando ser Casio originales, pero obviamente fabricados en China por otras marcas que, a veces, fabrican por terceros o simplemente se usan como marcas blancas por fabricantes «de renombre» del mundo entero. Tengo que reconocer que algunos diseños – por supuesto, salvando las distancias – están bastante «currados» (otros, ciertamente, no hay por dónde cogerlos). Claro que luego, en módulo y en calidad (que es donde destaca Casio, precisamente) dejan mucho que desear, por lo general.

Vayamos pues, una vez más, con nuestra particular «galería de los horrores«.

¿Qué es «el mercado gris»? ¿Qué son las importaciones paralelas?

Hace unos días veía en el escaparate de un pequeña tienda el siguiente anuncio, al lado de sus respectivos modelos de reloj: «Casio F-91 por sólo 9 €»; «Casio W-59 por sólo 15 €». Esto no puede ser posible, pensé, los precios oficiales del F-91 son de 17 euros, y el W-59 (por cierto, agotado en casi todas partes en su variante estándar, y ellos sí lo tenían) es de 22 €. Me sorprendieron esos precios, más aún que tuvieran el W-59 original y auténtico. Me estuve fijando (y de hecho entré) y los relojes eran totalmente originales, porque lo primero que pensé fue que serían burdas copias de tantas falsificaciones existentes en el mercado de estos relojes (sobre todo del F-91, mucho cuidadito con eso cuando vayáis a compraros uno). Los relojes eran, insisto, originales, más aún: en lugar de China, venían de Tailandia, la misma fábrica que hace los G-Shock para Casio. Dicho de otro modo: de lo mejorcito de estas variantes. Además, el módulo era el legítimo donde aparece la palabra «CAsio» y demás.

No era posible que ese vendedor (que no tenía aspecto precisamente de «hermanita de la caridad», ya me entendéis, más bien de rufián) perdiera dinero con cada venta adrede, solamente «por amor al arte» («amor a Casio», en este caso) y porque quisiera popularizar y que la gente siguiera luciendo esos incombustibles relojes. Ni muchísimo menos.

Fue cuando lo vi claro, sobre todo al ver cómo los vendía: el mercado gris, amigos.

¿Y qué es eso de «el mercado gris», diréis algunos, y cómo le hace la puñeta a muchos vendedores y distribuidores «legales» y oficiales? Pues intentaremos explicároslo aquí de una forma fácil y sencilla, aunque realmente no lo sea.

¿Por qué no debemos comprar un reloj falso?

Obviamente un reloj es falso cuando no lo produce la marca fabricante, sino que lo ensambla o fabrica una marca que intenta simular su interior, su exterior, o todo a la vez, de la marca legítima que fabrica el producto que ellos copian. El por qué no debemos comprarlo, independientemente de que cada uno «con su dinero hace lo que quiere», responde a cuestiones que todos ya conocemos de sobra: poco control sobre las materias primas, la calidad, seguridad, salubridad y confiabilidad de sus componentes, poca o nula respuesta en caso de fallo o avería, y trabajo precario de sus operarios.

Todos esos argumentos espantarían a cualquiera de manera que, a la par, los falsificadores intentan atraer a incautos con precios de derribo, acabados llamativos, y materiales (cajas de metal, cristales minerales…) de los que carece el reloj original.

El Casio ana-digi futurista inexistente

No sé por qué, cada día me encuentro con más falsificaciones de esas raras. Parece que me buscan -o las busco sin querer-, pero ahí están, captando mi atención y seguramente engañando a más de un incauto.

Lo último que me ha dejado «a cuadros» es ver ayer en venta un totalmente «original» Casio ASD640. El nombre, ya de por sí, me resultó sospechoso, pero su apariencia aún más. Es un Casio ana-digi con dos relojes analógicos pequeños en la parte superior, y un display digital en la parte inferior. Llamativo es también que, bajo el nombre de la marca, ponga bien claro: «Water Resist 30M», cuando todos sabemos muy bien que Casio no hace eso, y que cuando el reloj soporta esos 30 metros simplemente ponen «Water Resist», sin más (buen ejemplo lo tenemos en los F-91, sin ir más lejos).

Las «horrendas» falsificaciones de las ediciones «pop» de G-Shock

El mercado de los falsificadores de G-Shock no para quieto, y supongo que, entre otras cosas, mucha de la culpa la tiene la propia G-Shock, y me explico: las piezas para estos modelos son tan sumamente caras, y tan difíciles de encontrar, que siempre resulta tentador para no poca gente adquirir uno de estos «engendros» y quitarles bisel, o correa, o todo a la vez, y dejar su módulo preferido metido en ellos. Eso sin mencionar que se pueden hacer con piezas sin tener que romperse la cabeza ni lidiar con el SAT que, a la hora de la verdad, pasan de todo, ni te atiendan, y no quieren saber nada del reloj que acabas de estrenar (experiencia propia tengo de eso, y al final tuve que resolverlo por mis propios medios, ya lo conté en este mismo blog).

De manera que si a G-Shock ni le preocupa y hace la vista gorda a su red de servicios añadidos y de soporte, y cuando alguien necesita o quiere una pieza de esta tiene que pedirla a China o al mismo Japón arriesgándose a pagar unas altísimas tasas (y tener que soportar una larga espera), pues muchos directamente optan por pasar al mercado de las falsificaciones, adquirir por «cuatro centavos» un reloj de éstos, y además de tener que pagar poco en aduanas, no se preocupan si les llega bien o no, porque saben que del reloj no se pueden esperar mucho.