Casio y el problema con sus pulsadores

Desde que desaparecieron los pulsadores hundidos con los últimos Casio «históricos» que quedaban (los W-71, F-28 y W-720 fueron los últimos que dejaron de fabricarse), tengo una especie de guerra con los pulsadores de Casio. Su sistema de tres pulsadores no me pareció nunca ni muy fiable, ni muy eficiente. El hecho de que se pueda configurar el reloj y acabe trastocándose todo su horario con la simple pulsación de un botón que está «en el aire» siempre me pareció uno de los mayores defectos de ese tipo de modelos. De hecho, y aunque por su sencillez fueron siempre mis preferidos, dejé de usarlos. ¡Cuántas veces, al mirar la hora, me encontré con algún dígito parpadeando, a punto de cambiar con el toque de un botón! Me llevaba sustos tremendos, porque ya no sabía si la hora que allí se mostraba era la correcta o no y esto, para alguien que lleva solo un reloj (ni siquiera en el móvil), es crucial. Porque tiene que ser, ante todo, fiable.

En estos tiempos de pandemia cobra, si cabe, más relevancia. En mi región estamos de nuevo al borde de eso que llaman «alerta», «restricción de movilidad», o «nuevo confinamiento» que se están sacando ahora de la manga para que la economía no se vea muy trastocada. Zonas limítrofes ya han entrado en ese estado durante las últimas horas.

Febrero tiene 29 días también en los F «all resin» de Casio

Aunque el emperador Augusto le quitó a febrero un día para ponérselo a «su» mes (agosto) y así no ser menos que el mes dedicado a Julio César (julio), ya que el mes de febrero, en origen, constaba de 29 días, hay años en los que este curioso mes recupera su cantidad de días originales y vuelve a tener aquellos 29 días. Esas ocasiones corresponden a los años bisiestos, y este 2016 fue uno de ellos.

Así, el día 29 de febrero (y aunque realmente no me di cuenta hasta la tarde) mi reloj F-24 ignoró esa fecha bisiesta y pasó directamente al 1 de marzo. Eso les ocurre a todos los modelos con el tipo de calendario que Casio denomina «28 días para febrero». Es un calendario semi-automático, y aunque tiene esa molestia, a su favor posee que es un calendario que jamás caduca, o sea, realmente perpetuo (ya sabéis que calendarios «totalmente perpetuos» no existen, ya lo explicamos en este mismo blog en otra ocasión).

Otra forma de coleccionar: por números de serie o modelos

A veces no podemos llegar a ser grandes coleccionistas como muchos de los que llegan a tener enormes estanterías de ediciones limitadas de G-Shock. Bien sea porque se requiere una más que destacable inversión, o porque no tenemos la paciencia suficiente para ello.

Podemos centrarnos también en series, por ejemplo la W o la F, pero es tal la dimensión de modelos existenes, que en esta tarea deberíamos invertir incluso más tiempo (y dinero) que en coleccionar G-Shock. Además que series como la F o la W son de las que más poseen versiones de modelos prácticamente imposibles ya de encontrar. Sería una tarea irrealizable coleccionarlos todos.

El diseño de acople de los pulsadores en los F-2x: simpleza magistral

«La mayoría de las personas piensan que el diseño es una capa, una simple decoración. Para mí, nada es más importante en el futuro que el diseño. El diseño es el alma de todo lo creado por el hombre.» Steve Jobs.

Siempre me ha llamado poderosamente la atención lo bien acabadas, y los múltiples detalles, que las cajas de los relojes de la serie Casio F2x poseen. Desde hace mucho tiempo es una de las series a las que les tengo más cariño, a pesar de que ahora sean cada vez más difíciles de encontrar (solo nos queda un único representante de esta serie: el F-28). Una de las cosas que más me entusiasmaba de estos modelos era el hecho de que Casio había logrado que un reloj, sin protección alguna extra fuera de su propia caja y de las formas, ondulaciones y oquedades que habían hecho sobre él, fuera resistente al agua y le pudieran acuñar el término de Water Resist.

De esta forma, cualquiera que supiera cómo estaba el reloj construido y cuales eran sus elementos, fácilmente podía pensar: ¿Un reloj Water Resist, o sea, resistente al agua con presiones de hasta 30 bares, sin componentes de protección específicos? Imposible. Entonces, ¿cómo lo consiguió Casio?