Redescubriendo las bondades de los relojes Casio durante el confinamiento

Louis Cheslaw escribe para el The Strategist, en el New York Magazine. Ayer, publicaba una interesante columna contando su experiencia durante el confinamiento. Relataba que tuvo que aprender a no depender del transporte público, y del smartphone, tanto como lo hacía antes. Pero como convivía en una casa compartida por varias personas, se veía en la necesidad de salir a comprar a menudo, por lo que ir caminando a todas partes no era una opción. Acabó entonces usando el servicio público de bicicletas. El problema con ese servicio es que, aunque es bastante competitivo, se vuelve muy caro si se pasa del tiempo de uso, así que necesitaba algo que le informase rápidamente del tiempo que ha estado usando el vehículo. Dado que tiene que ver la hora de un vistazo, entre el tráfico y esquivando a otros usuarios de la carretera, un reloj analógico no era una opción, pues tenía que fijarse demasiado en las manecillas, acabando siendo un peligro.

Decidió entonces que lo mejor sería elegir un digital, pero, ¿cual?

Los nuevos Casio F-108 llegan a España

El otro día entré en uno de los pocos bazares de electrónica que quedan por esos barrios de algunas ciudades, y vi en directo el W-218, y os aseguro que impresiona, ¡es enorme! Incluso queda un poco ridículo que semejante «armatoste» lleve un módulo tan, tan, tan sumamente limitado como es el 3224 que monta. Dado que Casio continúa fabricando este módulo para montar en esos nuevos modelos (también los W-217 / B650), debieron pensar que por qué no volver a darle un nuevo impulso, en forma de una imagen más refrescante, para los F-108 que tenían un tanto abandonados y, de hecho, ya de facto eliminados de catálogo. Y así ha sido, lanzando estas dos nuevas variantes que ya en su día nos adelantó nuestro seguidor/lector Apolino, cuando llegaron a Estados Unidos.

Ahora lo hacen en España, a un precio parecido al que tienen en USA (unos 19 € / 19 $), con dos acabados, un azul con marco OD (F-108WH-2A2), y un negro con marco ocre (muy bonito, la verdad), el F-108WH-8A2.

Un Casio F-108 de Collection, en medio de una trepidante investigación sobre alienígenas

Hay relojes que, a veces, se quedan identificando para siempre una película o una temática: CA-53 en «Regreso al futuro», DW-5600 en Speed, Casio W-400 en «V, los visitantes«, B640 en «Los Powers Rangers«… Y en el tema de los alienígenas, estamos presenciando lo que podría ser un nuevo modelo ideal para esa temática (con el permiso de Donovan y el mencionado W-400, y de Sigourney Weaver y su F-100 en «Alien, el octavo pasajero«). Curiosamente, es también otro F, otro Collection: el F-108, en este caso. Y es que parece que todo lo que tenga que ver con extraterrestres tiene que tener un Collection por medio: en los setenta fue el F-100, en los ochenta el W-400, y en nuestra década, el F-108.

Nos estamos refiriendo, cómo no, a Alex Sharp, que en su papel protagonista de Derek en la fantástica película UFO viste, ni más ni menos, que ese modelo: un Casio F-108. Y es más llamativo aún porque lo viste no solo en el papel de un estudiante muy, muy inteligente, sino que además todos a su alrededor (su novia, su mejor amigo y compañero de habitación…) llevan smartwatches. Él no. Él prefiere llevar en su muñeca un modelo mucho más fiable, práctico y robusto.

¿Qué fue de los F-108?

Probablemente pocos se hayan dado cuenta, pero los F-108 se han caído ya del catálogo europeo de Casio. A mí, desde luego, me ha llamado la atención, y más aún cuando me he puesto a buscarlo y en alguna que otra página he leído con asombro el anuncio de «rare, vintage, Casio F-108». ¿Raro? ¿Vintage? ¡Pero si hace pocos años los había por todos sitios!

Parece que en Casio se lo han tomado en serio, y han eliminado ese curioso modelo, que era un guiño a los G-Shock «de verdad», por los W-215 con los que comparte módulo (el 3224) y especificaciones, y que son a su vez un guiño a la otra gama de relojes resistentes de Casio, los HD de antaño.

Comparativa: Casio W-215 vs F-108

Creo que era lógico, obvio e incluso necesario, que lleváramos a cabo esta comparativa. Estos son los modelos, «hermanos pequeños» de otros G-Shock y HD más grandes y elitistas, que enfrentan a aficionados de gustos dispares, e incluso que nos hace que tengamos que ponerlos cara a cara mentalmente, a la hora de elegir uno u otro. Son dos modelos que nos causan controversia internamente, y a esa controversia y rivalidad se une -y la potencia aún más- el que compartan el mismo módulo, lo que viene a decir que no podremos recurir a la excusa de la funcionalidad o de prestaciones para inclinarnos por uno u otro, ya que ambos ofrecen lo mismo. Entonces, sólo nos queda la estética, y decidirnos por uno u otro según nuestros gustos particulares, nuestra forma de ver el mundo de los digitales, y la sensibilidad y cariño que nos causa (y que tengamos) hacia una corriente de estilo, o de otra.

Por una parte tenemos el F-108, cuyo «molde» es un homenaje total y sin disimulos a los DW-5600 (ya lo hemos dicho aquí muchas veces), es decir, a los G-Shock más auténticos. Su diseño de rebordes protectores a los lados, con una zona central más marcada, y un conocidísimo marco octogonal de su caja, es de sobra conocido por todos los amantes de los G-Shock. Por otro lado, tenemos el W-215, toda una reminiscencia de aquéllos HD W-2xx, con esos bordes protectores sobreelevados y esa zona central lateral tan característica, dividida en dos, y esa caja mucho más rectangular. Llama la atención también, y sobremanera, sus correas. Casio lo ha hecho muy bien, haciéndola de bordes ondulosos en su parte de unión con la caja, como la tienen muchos de los G-Shock, mientras que en el W-215 es recta, sin ondulaciones. Como la tenían los HD en los ochenta.

Comparativa: F-108 vs DW-5600, la comparación más injusta del mundo

Dicen que las comparaciones son odiosas, y en este caso mucho más aún si cabe. Y entonces, ¿por qué la hacemos? Bueno, tiene su lógica, aunque esta comparativa sea algo tan injusto y diferente como ponerse a comparar un Fiat Panda con un Lamborghini Reventón. Y esa «lógica» no se nos ha ocurrido a nosotros, sino que ha sido Casio quien mencionó, allá por el año 2010, cuando lanzaron este F-108, que se habían inspirado en el DW-5600 para diseñarlo. E «inspirado» es la palabra, porque aparte de sus rasgos estéticos exteriores, que simulan el modelo de G-Shock, del 5600 no tiene nada. No sólo la apariencia (mucho mas frágil y endeble en el F-108), sino también su módulo, y sus medidas, con un grosor notablemente más notorio en el 5600.

Pero puede que alguien este pensando en ir mucho más allá. Puede que a alguien se le pase por la cabeza la idea de montar en la caja del F-108 el completo módulo del DW-5600, y, así, disponer de una caja «accesoria» para «usar y tirar», o para casos de emergencia. Pero eso sería otro craso error, no solo por la diferencia de altura de la caja -como acabamos de mencionar-, sino porque la disposición de los botones en uno y otro no tiene nada que ver, con separaciones diferentes para ambos módulos. Eso sin contar con un pequeño (pero crítico) detalle: el DW-5600 tiene cuatro botones. La caja del F-108 solo tiene agujeros para tres.

¿Qué «F» es el tuyo?

Iba a iniciar este artículo diciendo que nadie puede saber realmente lo que es un reloj digital y lo mucho que te ofrece por tan poco, si no ha probado un modelo de la serie «F» de Casio. La «F» de «funcional». La económica. La básica. Pero no quiero ser tan extremista.

Porque vosotros sabéis, al igual que yo, que los modelos F son los relojes más socorridos en todo tipo de circunstancias. No sólo por su calidad y resistencia, no sólo porque llevan con nosotros desde los primeros años de la «era digital», sino por muchas cosas más. Cuando eres pequeño y todo lo maltratas, es un F el que te regalan. Cuando necesitas un reloj de batalla económico y que no temas destrozar, es a un F al que recurres. Yo siempre recuerdo una ocasión en la que entré temporalmente en una empresa, y por trabajo necesitaba un reloj. Pero tras varios años en el paro os podréis imaginar que mi situación no era precisamente muy holgada. ¿Qué modelo elegí? Pues sí, un F-91. Me costó una nimiedad, pero aún hoy sigue funcionando y se mantiene en un buen estado.

Un «F» para cada parte del mundo

Desde las barriadas de Tombuctú hasta las costas del mar Adriático; desde las favelas de Sao Paulo hasta las populosas calles de Nueva Delhi, los modelos F de Casio son portados por personas alrededor de todo el planeta, y de todos los estamentos sociales. Su fiabilidad, su comodidad y su facilidad de adquisición hace que sean los relojes digitales a los que recurren los habitantes del mundo entero.

Teniendo eso en cuenta, vamos a agrupar aquí los modelos actuales (los que aún se venden y puedes encontrar hoy en día) según sus ubicaciones geográficas. No queremos ser estrictos, porque ni esos relojes lo son. Es decir: bien puedes encontrar un F-91 en Nueva York, como puedes hacerte con un F-108 en Frankfurt. Pero seguro que te resulta curioso ver la disparidad de los modelos F desde un prisma diferente.

¿Cual de estos dos relojes es un FAKE?


¿Cuál de estos dos relojes es falso? La respuesta que seguramente daríamos la mayoría sería: «El de la izquierda es falso, porque no tiene el marco -o la máscara- del color de la caja». Esa es una de las formas de «detectar» si un F-91W es falso o no (todos los F-91W de color que tan populares están y han sido, tienen todo el marco del mismo color). Sí, la verdad es que ambos relojes son muy bonitos, y para el verano su llamativo color rojo es impresionante. Pero claro, salta a la vista que hay un diferencia entre ellos fundamental.

Pues, lamentablemente, quien haya respondido que el que posee la máscara negra es falso se equivocaría. Son ambos total e íntegramente originales. Y ambos son el mismo modelo, el F-108. De modo que si te encuentras con alguno por Internet o en la muñeca de alguien, no pongas el grito en el cielo tratando de alertarle de que ha sufrido un engaño.