Año 1982: 48 horas en un reloj de Casio

Tras bastantes años de tiras y aflojas por parte de productoras, distribuidoras y actores, ve finalmente la luz la película «48 horas» («Límite: 48 horas» en España). En ella, un policía tiene que ir contrarreloj, y contra el tiempo, para detener a los asesinos de uno de sus compañeros. Para ello debe sacar de la cárcel a un tipo que los conoce muy bien y, así, poder llevarlo hasta ellos. Pero solo disponen de 48 horas para hacerlo.

Los protagonistas son Nick Nolte, en el papel del detective Jack Cates, y Eddie Murphy, como el ex-convicto Reggie Hammond. Ellos…, y un Casio A-201 en la muñeca del detective durante todo el metraje, que va contando los minutos y las horas según van transcurriendo, e incluso le podemos ver en primer plano haciendo gala de la llamativa animación de su alarma. Eran unos tiempos en donde no se pagaba para que los relojes aparecieran en la película, estaban allí porque eran elegidos o porque realmente les gustaba y les apetecía (a los protagonistas o a los productores).

Casio en el cine (2)

The Lookout (2007). Dirigida por Scott Frank, escrita por el mismo Scott Frank con fotografía de Alar Kivilo y música de James Newton Howard. Producida por Walter Parkes, Laurence Mark, Gary Barber y Roger Birnbaum.

Reloj: Casio DB-36 (2002). Este reloj, de la familia Data Bank, se muestra como un elemento imprescindible en la vida de Chris Pratt, el protagonista. Sus alarmas le sirven para recordar multitud de tareas que su cerebro, dañado y que sufre una amnesia anterógrada, no es capaz de almacenar.

Casio en el cine

Alien, el octavo pasajero (1979). Dirigida por Ridley Scott, escrita por Dan O’Bannon y basada en un relato corto de O’Bannon y Ronald Shusett.

Reloj: Casio F-100 (1978). Futurista reloj digital modificado (en realidad son dos cajas de reloj pegadas una a la otra) en un «mod» específico para el filme. Lo usa Ellen Ripley (Sigourney Weaver), suboficial y piloto.

Sinopsis: Una nave de transporte interestelar, la «Nostromo», retorna a la tierra llevando una importante carga. Los tripulantes son siete -el capitán, tres pilotos, un oficial científico y dos mecánicos- y viajan en estado de hibernación hasta que la computadora de la nave, «Madre» para los tripulantes, les reanime al llegar a las proximidades de nuestra galaxia. Pero son despertados mucho antes de lo debido porque la computadora registra una llamada inteligente -artificial­ que les llega desde un pequeño planeta al que se aproximan; según el código interplanetario deben intentar averiguar el origen de la llamada antes de proseguir su viaje de retorno.

Tres tripulantes, entre ellos el propio capitán, descienden en el poco acogedor planeta y descubren una gigantesca nave espacial de procedencia desconocida, aunque evidentemente inhumana; en ella encuentran el enorme esqueleto de su piloto -una especie de lagarto- y en la bodega inmensa una serie de cultivos, algo así como capullos vegetales. Al aproximarse a uno de ellos, un tripulante es asaltado desde el interior del capullo por un extraño ser, con algo de cangrejo y algo de pulpo, que ‘se le fija atrozmente al rostro, rompiéndole el casco de oxígeno. Sus dos compañeros le trasladan a la «Nostromo»; la segundo de a bordo, una de las dos mujeres de la tripulación, se resiste a dejarles entrar hasta que no hayan observado las normas de cuarentena, pero el oficial científico les franquea antirreglamentariamente el paso.

La brutal metedura de pata con el Casio de Wonder Woman

Menudo vendaval se ha levantado con «Wonder Woman 1984», la secuela de «Wonder Woman», y su Casio. En serio: está en todas partes, los aficionados al cómic/cine/ficción, sobre todo anglosajones, están super-emocionados. O sea, la chica es bonita, pero ni que fuera la única mujer con curvas del planeta… Por medio anda un reloj de Casio que parece que su «noviete» le regala (más bien se lo deja para que se lo guarde), todo perfecto, la ambientación ochentera genial, la música fantástica y muy de la época, incluso los automóviles (fijaros en el tráiler del final) y el vestuario coincide pero… Los productores han cometido un garrafal error de principiante. Intolerable.

Resulta que el susodicho Casio digital (por cierto, contentísimos estamos de que un digital de Casio, un old-school perteneciente a su línea Collection, sea el protagonista de un «estrenazo» como este, faltaría más) pues… Que no es de los ochenta. Se trata del A168WA, con electroluminiscencia. ¡Pero señores de producción! ¡Si la electroluminiscencia no llegó a Casio hasta 1995! De hecho – ya lo contamos aquí hace poco – que relojes como los DW-5900, DW-5700 o DW-5600E tengan EL se debe, precisamente, a ese hecho: a que son relojes noventeros (o inspirados en modelos de esa década, vaya). Eso les pasa por no informarse primero, o por no leer este blog, porque si lo hicieran, le habrían puesto a su «Mujer Maravilla» un A158, y ese sí hubiera colado y sería acorde con el ambiente que se quiere crear y transmitir. O mucho mejor aún: uno de los nuevos A1000, y entonces sí que sería un guiño a aquellos Casio old-school de los años ochenta. ¡Pero un A168 no, por favor!

G-Shock en la vida real (y no tan real)

Precisamente nuestro lector Stainless nos ha echo llegar una foto del perfil de Cayetano Rivera, en donde se le puede ver luciendo un G-Shock (DW-5600, más que probable). No está mal ver cómo, cada vez más, relojes digitales siguen enamorando a gente joven, famosos incluidos, a pesar de la presión de smartwatches y analógicos por todos lados (contra los que no estamos en contra, claro, hay gustos para todos).

Eso en la vida real. Vamos a lo no tan real. Confieso que me considero cada vez más un ferviente admirador de las películas de ciencia-ficción chinas. Ya no son aquellas películas un tanto infantiloides que veíamos con una cierta displicencia hace años atrás, sino que ahora el cine chino, sobre todo el de las películas de acción, le da mil vueltas al estadounidense. Las películas yankees suelen pecar, en estos últimos tiempos, de un tanto «ñoñas». Para ver un poco de acción tienes que tragarte más de una hora de «cuentitis romanticoide» (ya lo vimos en Gemini Man, por poner un ejemplo). Pero en el cine chino es todo acción, acción, y más acción, y cuando meten eso, alguna historia humana, suele estar muy bien incorporada y encajada en la historia, no está ahí «por adorno» o para rellenar, como suele muchas veces ocurrir en los filmes que vienen de Hollywood.

Los miembros de la película «Napoleon Dynamite» se reúnen por el 15 aniversario

Algunos de los miembros que protagonizaron la famosa película «Napoleon Dynamite«, cuyo protagonista lucía un Casio W-71 (si eres amante de los Collection no deberías perdértela) se han vuelto a reunir en el Utah Film Center para celebrar juntos los quince años de la película.

Esta cinta, que pronto se convertiría en un éxito y casi en película de culto (al menos para los aficionados a Casio), fue rodada de forma casera un verano de 2003 en la localidad de Preston, Idaho. Su estreno tuvo lugar al año siguiente, en el Festival de Cine de Sundance, en enero de 2004, pasando luego a distribuirse de manera limitada. Sin embargo, el largometraje llegaría a obtener casi cincuenta millones de dólares de beneficios, y fue una de las películas más votadas (llegó al puesto 14) de la lista Bravo de filmes más divertidos.

El reloj de la última superviviente sobre la faz de la tierra

Nueva película y nuevo reloj. En este caso es «IO: Sola en la tierra», de Netflix. Allí se nos cuenta la historia de una de las últimas habitantes del planeta, tras haber sido éste abandonado para vivir en IO, uno de los satélites de Júpiter.

La razón de la masiva «escapada» es porque el planeta tierra está tan contaminado que su atmósfera mata, y solo las plantas pueden sobrevivir ahora en él.

Un Casio F-108 de Collection, en medio de una trepidante investigación sobre alienígenas

Hay relojes que, a veces, se quedan identificando para siempre una película o una temática: CA-53 en «Regreso al futuro», DW-5600 en Speed, Casio W-400 en «V, los visitantes«, B640 en «Los Powers Rangers«… Y en el tema de los alienígenas, estamos presenciando lo que podría ser un nuevo modelo ideal para esa temática (con el permiso de Donovan y el mencionado W-400, y de Sigourney Weaver y su F-100 en «Alien, el octavo pasajero«). Curiosamente, es también otro F, otro Collection: el F-108, en este caso. Y es que parece que todo lo que tenga que ver con extraterrestres tiene que tener un Collection por medio: en los setenta fue el F-100, en los ochenta el W-400, y en nuestra década, el F-108.

Nos estamos refiriendo, cómo no, a Alex Sharp, que en su papel protagonista de Derek en la fantástica película UFO viste, ni más ni menos, que ese modelo: un Casio F-108. Y es más llamativo aún porque lo viste no solo en el papel de un estudiante muy, muy inteligente, sino que además todos a su alrededor (su novia, su mejor amigo y compañero de habitación…) llevan smartwatches. Él no. Él prefiere llevar en su muñeca un modelo mucho más fiable, práctico y robusto.

Shock the Radio: Five Series #1

Actualización: Accede al podcast sin necesidad de descargarlo (gracias Guti) a través de Instaudio.

Original:

Estrenamos «Shock the radio» con un espacio que dedicamos a las series 5 de G-Shock, al cual hemos llamado «Five Series». Por las imágenes no hace falta ni que os mencionemos a qué le hemos dedicado este primer espacio y, además, tenéis a continuación su contenido (o la parte central del mismo) en un coloquio/entrevista/reflexión o como lo queráis llamar, entre Guti y un servidor.

Si lo descargáis, podréis escuchar también unos pequeños cortes del presidente de Casio en Colombia, y también una breve intervención de Adan que gentilmente nos ha «prestado» de su canal en Youtube, STC.

Para descargar el primer número de Five Series en el podcast de Shock the radio, acceded a esa sección en CCNI Radio y a continuación abrid la carpeta relojería, dentro de ella encontraréis otra llamada «Shock the radio» donde los iremos colocando. ¡Disfrutadlo!