Casio Collection: comparativa de tamaños

Mucho se ha hablado sobre el tamaño de los modelos de Casio actuales y de los antiguos. Sobre todo, en lo que respecta a su tamaño se ha notado una clara tendencia a hacerlos más grandes, algo evidente en algunas gamas como G-Shock. Pero seguro que a muchos os resultará curioso saber un poco cómo era el tamaño de aquellos primeros Casio respecto a los de ahora, y para ello nada mejor que elegir eso: uno de los primeros, primerísimos modelos. Tanto, que estamos hablando de uno de los modelos de resina que fueron inéditos en el mercado. Tras el carismático y novedoso F-100 que, con su módulo 52, apareció en el mercado en 1977, en 1978 vería la luz el F-200, con el módulo 55 y que sería su sucesor. Fue uno de los primeros relojes en ofrecer las, a posteriori, combinación de leyendas en color amarillo y blanco, y uno de los predecesores de los famosos y múltiples modelos de resina que coparían el mercado la década posterior.

Por lo tanto, es un modelo muy útil para comparar medidas y saber si realmente los relojes de aquellos años, en lo que a Collection se refiere al menos, eran tan compactos o no.

Las soluciones de información múltiple en los Casio antiguos (y que ya no se ven hoy)

Son muy conocidos, y estamos relativamente habituados (gracias en parte a que no hace tantos años que dejaron de fabricarse) a la característica de cambio de fecha/hora en algunos modelos digitales de Casio. Como el display tenía pocos dígitos, y la pantalla era relativamente pequeña, no había espacio para incluir la fecha y la hora a la vez, así que uno podía pulsar un botón, y consultar la fecha. Soltaba dicho botón, y volvía la hora.

Modelos de este tipo eran los F-30, F-14, F-12 o F-18, y algún que otro reloj de aquellos años, como los B612 de caja cromada.

El «divertido» anuncio de las Casio Mini

Muy interesante el anuncio de época de la Casio Mini, no solo por poder apreciar en un tamaño considerable el logo de la antigua Casio de los setenta, el cual solo de por sí nos transporta a otra época muy distinta a la que vemos hoy, sino por los «sabrosos» ejemplos de los usos de una calculadora que, en aquellos años setenta, nos ofrecían.

Ahora todo eso se ha visto reducido a un único aparato: el smartphone. Una pantalla en donde (si aciertas con la tecla y no tienes la vista cansada, ni cambias de pantalla sin querer o cierras la app al meterlo en el bolsillo, así como mil inconvenientes más de esos trastos de hoy, el más sambólico ejemplo de la sociedad actual) tienes todas las calculadoras que quieras a tu disposición. Claro que uno tiene tantas que nunca sabe cual usar y ninguna le agrada, saturación, hastío y lo que en mi tierra llaman «refalfio» en estado puro. Pero eso no ocurría antes. Tener un aparato de estos en el bolsillo era casi la gloria, y ojo, que únicamente podías contar con seis dígitos y las operaciones básicas de suma, resta, multiplicación y división. Nada de cambios de signo o raíces cuadradas, ni mucho menos funciones científicas como las potentes ClassWiz actuales.

El impresionante canal de Robert

Cada vez nos escriben más personas en inglés, poniéndose en contacto por los temas más dispares, lo que demuestra no solo la mayor notoriedad y la importancia de esta página de ZonaCasio a nivel internacional, sino que es indicativo de la escasez de este tipo de recursos, destinados a todas aquellas personas que usan/visten relojes, y específicamente, por supuesto, de Casio. Resulta obvio que si toda esa gente tuviera un sitio así en su idioma, lo consultaría evitándose la incomodidad de la traducción online.

Una de esas personas es Robert, que nos ha querido presentar su canal en Youtube. Le hemos estado echando un vistazo y ciertamente es muy interesante, por lo que hemos decidido compartirlo con vosotros.

Un día en blanco y negro. Un día en los años 70

No había barrio de ciudad, o calle de pueblo lejano, que no tuviese en sus alrededores alguna relojería. En muchas partes había varias. Pero la mayoría de ellas estaban centradas aún en los relojes mecánicos, aquellas rarezas que procedían de oriente con «pantallas» y «dígitos» eran tan extrañas que se dudaba todavía dónde venderlos. La mayoría de relojeros ni siquiera sabían cómo funcionaban y, ante la duda, lo mejor era ignorarlos. El miedo causa confusión.

Si alguien quería conseguir una de aquellas «maravillas tecnológicas» que, decían, tenía un ordenador en su interior (¿qué era eso de «un ordenador»?), salvo en las grandes ciudades, no le quedaba otra opción que pedirlo por catálogo.

Casio en los 70: la historia de los Casiotron

Mucho se ha hablado de los relojes de Casio en los ochenta, bastante también de sus modelos en los noventa (sobre todo en cuanto a G-Shock, su época más fructífera y dorada, seguramente), pero muy poco de la Casio que comercializaba sus modelos durante los primeros años del cuarzo.

Todos, más o menos, sabéis ya la historia: los americanos habían probado el efecto de vibración del cuarzo al serle aplicada una corriente eléctrica, también su uso práctico en relojería, junto con el gran avance que haría de los relojes algo nunca visto hasta entonces: los LCDs y la ordenación de los cristales de cuarzo. Toda esa tecnología pasó a manos japonesas, quienes supieron ver su potencial y sacarle auténtico partido.

¿Le convendría a Casio una «marca blanca»?

Renault tiene su Dacia y le va estupendamente. Danone tiene su Gervais, y le va más que bien. Son solo dos ejemplos de fabricantes que han sabido leer los tiempos y aprovecharse estupendamente de la corriente «low cost», lanzando por sí mismos artículos más asequibles compitiendo con las grandes cadenas distribuidoras y/o aprovechándose de la alta demanda existente.

Por lo tanto, tal vez no estaría de más que Casio se lo pensara e hiciera algo parecido.