El «divertido» anuncio de las Casio Mini

Muy interesante el anuncio de época de la Casio Mini, no solo por poder apreciar en un tamaño considerable el logo de la antigua Casio de los setenta, el cual solo de por sí nos transporta a otra época muy distinta a la que vemos hoy, sino por los «sabrosos» ejemplos de los usos de una calculadora que, en aquellos años setenta, nos ofrecían.

Ahora todo eso se ha visto reducido a un único aparato: el smartphone. Una pantalla en donde (si aciertas con la tecla y no tienes la vista cansada, ni cambias de pantalla sin querer o cierras la app al meterlo en el bolsillo, así como mil inconvenientes más de esos trastos de hoy, el más sambólico ejemplo de la sociedad actual) tienes todas las calculadoras que quieras a tu disposición. Claro que uno tiene tantas que nunca sabe cual usar y ninguna le agrada, saturación, hastío y lo que en mi tierra llaman «refalfio» en estado puro. Pero eso no ocurría antes. Tener un aparato de estos en el bolsillo era casi la gloria, y ojo, que únicamente podías contar con seis dígitos y las operaciones básicas de suma, resta, multiplicación y división. Nada de cambios de signo o raíces cuadradas, ni mucho menos funciones científicas como las potentes ClassWiz actuales.

Cuando Casio realizó un prodigio: introducir un sintetizador en una calculadora

Cuando la banda alemana de música techno, Kraftwerk, formada en Düsseldorf en 1970, lanzó su single «Pocket Calculator» en 1981, y recorrió las carreteras con su espectacular show «Computer World Tour» («mundo computerizado»), decidió ir un paso más allá. No solo lograron superar retos en el escenario memorables (como sincronización de música e imágenes, o la colocación de maniquíes en el stage de su canción «The robots»), sino que consiguieron que la propia Casio se implicara con ellos en un proyecto absolutamente alucinante (para la época, e incluso para hoy). Fue, ni más ni menos, que incorporar uno de sus sintetizadores en el modelo de calculadora VL-80. Un modelo que, por cierto, saldría al mercado en una edición especial del grupo musical.

Sin embargo eso fue más bien un genial movimiento de marketing, porque para realizar el sencillo en sí, los chicos de Kraftwerk recurrieron a un modelo comercial y real de Casio ya existente en 1979, la brutal Casio fx-501P («P» de «programable»), que se vendía con una suerte de accesorios y plantillas que, colocadas encima del teclado, convertían este instrumento electrónico en algo muy diferente: pasaba de ser una soberbia calculadora, a ser un sintetizador de música.

La Casio SL-880, ahora de llavero

Lo que no saquen estos nipones… La Casio SL-880 es un modelo de calculadora tan famoso y deseado, que hasta tiene su símil en formato de bolsillo. Sobre este modelo ya os hemos hablado largo y tendido en diferentes entradas, de hecho fuimos de los primeros – fuera de los medios japoneses, obviamente – en darla a conocer. Se trata, como recordaréis, de un modelo inspirado en aquellas calculadoras con juegos de los ochenta, y además a un precio sumamente competitivo (alrededor de 15 €). No todo es tan bueno, porque por desgracia – y de momento, que se sepa – no ha salido de Japón, y tampoco (parece ser) hay planes en Casio de llevarla a otros mercados.

Allí, en Japón, es tal la pasión que despiertan este tipo de cosas que han creado un modelo calcado a ella, pero para colgar (lo que todos conocemos como «de llavero»). No es un producto oficial de Casio, aunque suponemos que estará licenciado por Casio (no podía ser de otra forma, claro), y hasta el embalaje que la acompaña, contando sus virtudes e historia, se encuentra claramente inspirado en el modelo real.

El modder Neutrino se enfrenta a una querella de Casio por modificar su calculadora

Hace poco nos asombrábamos del trabajo de Neutrino modificando el hardware de una calculadora de Casio, añadiéndole un display LED, e incluso conectividad Wifi, en un alarde de ingenio y miniaturalización. Pero la repercusión ha sido tanta – ya rondaba el millón de visitas su vídeo en Youtube – que al modder le ha salido, en cierta manera, «el tiro por la culata», o más bien ha sido víctima de su propio éxito. Y es que a Casio no le ha hecho ni pizca de gracia que retocaran tanto, y tan profundamente, una de sus calculadoras.

Hay que reconocer que, bueno, lo que hizo la compañía Casio es bastante comprensible. Uno de los principales usos de sus calculadoras se centra en el entorno educativo, y grandes esfuerzos – tanto de personal, de desarrollo, como de inversiones – han hecho desde la firma japonesa para que pudieran ser aceptadas entre los estudiantes, y que éstos pudieran usarlas en sus exámenes. Si ahora empieza a correrse la voz de que podemos modificar una de sus calculadoras para hacerla un instrumento poco menos que «de espionaje», la base de su negocio, o uno de su conjunto de clientes más fuertes en el mercado, el académico, puede venirse abajo. Y si eso ocurre el estudiante sufrirá las consecuencias, y en suma todos sufriremos – porque tampoco la marca podrá invertir lo que invierte en desarrollo de nuevos y más atractivos productos -, pudiendo llegarse hasta el extremo de que en muchos centros educativos se prohíban el uso de calculadoras, por temor a sus modificaciones.

Modificando una calculadora Casio con chat, display LED y conectividad wifi

La Red está que echa humo con Neutrino, el tipo que decidió coger su vieja calculadora Casio fx-991MS, sus dotes de programación en Firebase, y sus destrezas en modding, y hacer algo memorable: ponerle una pantalla LCD «camuflada», con sensores mediante imanes para activar y desactivar funciones, conexión Wifi, aplicaciones e incluso un chat. Para el display, aprovechó el hueco de las células eléctricas con el fin de que no se notase la modificación, y además eligió tecnología LED invertida, con el fin de que los pequeños datos que aparecieran fuesen perfectamente visibles desde casi cualquier ángulo. Como todo esto lo hizo para poder «trampear» en los exámenes -aprovechándose que se permiten ciertas calculadoras-, para interactuar con semejante interfaz ideó un sistema cuanto menos, curioso: mediante un imán (que podía camuflar en el extremo de un bolígrafo) podía ir recorriendo menús y seleccionando opciones. Dependiendo de cuánto lo acercara o lo alejara, podía elegir uno u otro. Esto es importante, porque ante cualquier mirada curiosa del examinador, podía desactivar todo el tinglado simplemente alejando el bolígrafo, inactivando toda la pantalla y «pasándola a negro», simulando ser la célula solar propia de la estupenda fx-991MS.

Pero no se conformó con solo eso, y ha ido más allá: dentro, este auténtico modder ha incorporado una batería específica para «su invento», y para alimentar también el módulo Wifi de conectividad con el que está dotada (un ESP8266). La batería, recargable, funciona independientemente del resto de la calculadora. Aprovechándose de la genial ingeniería de la Casio fx-991MS, que trabaja a doble vía, decidió dar el paso definitivo y dejar que la calculadora siguiera siendo funcional, es decir: la fx-991MS funcionaría con su pila, aunque sin la posibilidad de recarga. Pero ese era un mal menor, puesto que la autonomía de la fx-991MS, aún sin las células solares, es muy elevada. De esta manera, cualquiera que curiosease en la calculadora solo vería una «simple» fx-991MS funcionando con total normalidad. Ciertamente que este tipo se merece el aprobado solo por el trabajo que ha realizado.