Los relojes de Apple llevan tecnología de Casio (y esto puede suponer un enorme revés a los de la manzana)

Hace unos años, la firma Apple adquirió una antigua patente de Casio para usarla en sus relojes inteligentes (la número 7,868,880 en concreto). Esa patente era esencial, porque permitía mostrar la información, y permitía utilizar unidades de control y formas de visualización para hacerlo, en las modernas pantallas de los relojes inteligentes. Se puede decir que, en cada reloj de Apple, va un trozo de Casio (paradójicamente Apple acabaría haciéndose dueño del mercado de los smartwatches, pero eso en aquellos tiempos aún estaba por ver).

Sin embargo, Apple a partir de sus Series 3 (y sucesivas, hasta nuestros días) continuó su propia evolución, y es ahí dónde aparece el problema. La compañía Solas OLED Ltd., afincada en Irlanda, acusa a Apple de extralimitarse en esa patente y evolucionar su tecnología fuera o más allá de lo que le permitía. Algunos mentideros afirman que Solas lo único que quiere es sacar tajada con todo esto (ya lo hizo en procesos similares contra Google, LG, Samsung…), de hecho se les acusa de ser lo que se conoce en el argot como una «patent troll», compañías que buscan los mínimos resquicios de tecnologías que se salgan de las patentes para denunciarlas y obtener con ello beneficio. O dicho de otra forma: no aportan nada al consumidor ni al mercado (ni, sobra decirlo, a la evolución de los productos o tecnologías), solo buscan sacar pasta, dicho coloquialmente.

¿Por qué a los políticos les gusta tanto el Apple Watch?

Sabemos que los políticos pueden permitirse lo último de lo último, a veces lo compran, otras veces se lo obsequian con el cargo. Pero hay artilugios, por llamarlos de alguna manera, que acaban convirtiéndose casi en una parte del uniforme del cargo. En España lo hemos visto en las ruedas de prensa, cómo muchas de las señoras (y también hombres) del Ejecutivo tienen al Apple Watch como parte indispensable y cotidiana de su vestuario.

Pero no ocurre sólo en España, hay un escándalo monumental estas últimas horas en México porque Beatriz Gutiérrez Müller, a la sazón esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha viajado en avión hasta Cancún, en un vuelo de primera clase, y llevándose consigo y exhibiendo un Apple Watch.

La gran oportunidad perdida

Cada vez encuentro y veo a más gente con el Smart Watch de Apple, incluso a médicos con sus trajes de aislamiento, llevando con todo orgullo el reloj de la manzana podrida mordida. Muchísimas de esas personas son, además, mujeres, y de gran importancia en la esfera pública. Y, a la vez, cada vez me da más lástima de la gran oportunidad que perdió Casio para lograr un hueco muy bueno en ese mercado.

Inicialmente los diseñadores de Casio ofrecieron a sus directivos un diseño de reloj inteligente bastante parecido al que Apple presentaría, con unos pulsadores en lugar de corona, y unas líneas suaves y elegantes. Sin embargo, una vez más se lo rechazaron y, en su lugar, lanzaron un reloj cargado de testosterona, supervitaminado, con plástico por todas partes y multitud de recovecos que nadie entiende.

Al menos usan reloj…

Hace unos días estuve leyendo las reflexiones que Diloy hace en su blog, y ciertamente no le falta razón. A grandes rasgos, habla sobre el «boom» que ha supuesto la irrupción de los smartwatches en este – hasta ahora – un tanto anquilosado mundo de la relojería «clásica» o convencional, y el cambio que ello está propiciando. Tengamos en cuenta – y no lo olvidemos – que a día de hoy el Apple Watch es el reloj más vendido del mundo (y con diferencia), aunque yo sea también de esos que opinan que «eso» es cualquier otra cosa (un gadget, un móvil en miniatura…) menos un reloj, pero esa es otra cuestión.

El caso es que en Diloy dicen que en lugar de ver este «aire fresco» llegar al mundo de la relojería con temor, debería verse como una oportunidad. O sea, ser optimistas y ver el vaso «medio lleno», dicho claramente. Y una de las razones que exponen, y que modestamente creo que están en lo cierto, es que al menos hay personas que han vuelto a llevar reloj. Gente que antes no usaba reloj, por «aparentar» o por lo que sea – cada uno está en su derecho de llevarlo por lo que le apetezca, faltaría más -, se han vuelto a poner un reloj en su muñeca. Como el Apple Watch es tan, digamos, «especial» (léase «tocapelotas»), mucha de esa gente, o esperemos que un gran número de ellos, seguirán esa costumbre y pasarán a un reloj más convencional, con más autonomía o más sencillo y fiable. Ejemplos los hemos visto no hace mucho en esta misma publicación.

Una calculadora virtual no es lo mismo que esto

Por Google Play y por la App Store podemos encontrar infinidad de «clónicos», simulaciones de calculadoras que intentan imitar a las calculadoras científicas de Casio más clásicas y famosas, como la fx-570 o la fx-991. Algunas imitan el lenguaje natural (natural display), y otras casas de software anuncian a bombo y platillo su compatibilidad con los teclados de las ClassWiz (es decir, que simulan la posición de teclas de las mismas).

Me quedo asombrado con algunos de los precios que tienen estas calculadoras, que no dejan de ser, básicamente, nuestro smartphone, en realidad. Y me pregunto por qué, por un poco más de dinero -obviamente las calculadoras «reales» suelen ser más caras que todas estas, pero también te llevas una calculadora de verdad, y no una simulación de calculadora- la gente no adquiere la calculadora real.

Aquí alguien se equivoca: Casio -según Apple- es el que menos relojes vende

Ayer en la Keynote de Apple, en donde se presentó el nuevo iPhone 7, Apple también hizo referencia a sus rivales tecnológicos, y en concreto a los del sector de la relojería -habida cuenta de que ellos han entrado a competir en él con su archiconocido smartwatch-. El caso es que entre la información que se vio en pantalla apareció nada menos que esto, un listado de los fabricantes de relojes que más venden en el mundo. Aquí hay dos aspectos incompatibles, dos incongruencias: si Casio dice que vende más que nunca (y eso que antes vendía… y mucho) y, por otra parte, Apple dijo ayer que vendía menos que nadie (los colocaron en último lugar en venta de relojes) ¿quién es el que no está diciendo toda la verdad?

Bueno, ya sabemos cómo es esto, ninguna marca te va a decir que le va mal -repito lo que dije aquí en muchas ocasiones: SIMCA se publicitaba como una de las número uno en Europa, y al año siguiente fue «regalada» a Peugeot por 1 dólar-, así que no debería sorprendernos si mañana desaparece Casio como desapareció Nokia (de la que ya no queda ni rastro, desgraciadamente), o desaparece la propia Apple (por qué no…).

La industria suiza de relojería tiene un problema, y se llama Apple Watch

La frase no es mía, la expresaron desde el New York Times tras la aparición del Apple Watch, el reloj inteligente de la marca de la manzana. Y el tiempo les está dando la razón. Neil Mawston, director ejecutivo de Strategy Analytics, lo dice con estas palabras: «la industria relojera suiza ha respondido muy lentamente para desarrollar un reloj smartwatch», para añadir: «han estado escondiendo su cabeza bajo la arena esperando que el boom de los smartwatches desaparezca, pero eso no ha ocurrido». Todo esto tiene su raíz en el descenso de ventas que han experimentado el año pasado los fabricantes suizos, y de lo cual ya hemos hablado no hace mucho en Zona Casio.

Y es que para ver la relación no hay que ser muy listo: las ventas de relojes suizos disminuyeron un 5% en el cuarto trimestre de 2015, mientras que los smartwatches aumentaron un 316 por ciento en el mismo periodo. Esto no se verá mermado este año, más bien se espera lo contrario.

Apple contraataca con el WatchOS 2.2

Tras la aparición en beta del iOS 9.3, con una cantidad notoria de novedades (algunas de ellas, las más importantes, encaminadas a estudiantes), Apple va a lanzar en beta pública (para que los testers que lo deseen la prueben) la nueva actualización del sistema operativo de su smartwatch, la WatchOS 2.2.

Aunque todavía no tiene fecha de llegada a los relojes de Apple -insisto en que de momento es beta-, todo parece indicar que no debería retrasarse demasiado, introduciendo como novedades una mejora en la navegación, búsquedas rápidas y la novedad de que llevará una sección de «Cerca» para informar de los puntos de interés más cercanos a nuestra posición, y que se podrá estructurar en subcategorías que pueden incluir restaurantes, tiendas, o estaciones para viajar y moverse.

¡Casio al rescate!

En los años ochenta y noventa Casio lanzaba un dispositivo, una agenda electrónica en miniatura o un reloj de esos de negocios. Lo comprabas, en ellos incluías la información que querías, y no tenías necesidad de actualizarlo ni de ponerle parches.

Cuando Windows apareció con su versión 95 durante unos años (hasta bien entrada la década del 2000) los programadores solo tenían una preocupación cuando querían hacer una aplicación: qué lenguaje elegir. La plataforma (Windows) era el mayor estándar y no había ningún inconveniente de compatibilidades. Hoy la cosa ha cambiado radicalmente. Si quieres hacer una aplicación móvil tienes que enfrentarte a un montón de problemas de compatibilidades y dispositivos, cada uno con un sistema operativo y necesidades y requisitos diferentes. Peor aún: las versiones de Android son, muchas de ellas, incompatibles entre sí. Si has adquirido uno de los primeros, las aplicaciones de los actuales no te sirven.

Una forma un tanto descarada de obligarte a que compres un dispositivo nuevo.

Resaca de la presentación del Apple Watch: John Dingell deja clara su preferencia por seguir usando su Casio, y en Apple se ríen de la gente al hablar de la autonomía de su nuevo reloj

El famoso político demócrata estadounidense John Dingell es una de las personas más activas en Twitter, y ayer en su cuenta, dada la expectación que despertaba el reloj de Apple, decidió salir al paso haciendo ver sus preferencias a todo el mundo. Escribió un «tweet» que decía: «I’ve gotten pretty good life out of my Casio watch, to be honest. It tells me the time and even beeps on the hour. What more could you need?» («para ser honestos mi reloj de Casio me ha dado muy buena vida. Me dice la hora e incluso suena a cada señal horaria. ¿Qué mas se puede pedir?»). Sin lugar a dudas una de las «declaraciones de amor» más fuertes y evidentes que haya recibido Casio en los últimos tiempos.

Pero otra de las «anécdotas» del día fue el interés que despertó entre aficionados y periodistas algo que pasaron por alto a propósito en la presentación del Apple Watch: su autonomía. De hecho, y aunque le llovieron preguntas a Tim Cook, éste las obvió todas negándose a aclarar la duración de la batería del reloj, y eso a pesar de que habían estado desglosando pormenorizadamente todas sus bondades.