¿Está próximo el fin de las pilas botón?

Los audífonos son uno de los últimos reductos en usar pilas tipo botón.

Video-juegos portátiles, calculadoras, bolígrafos-reloj, agendas, juguetes e incluso receptores de radio… La cantidad de dispositivos electrónicos que, durante los ochenta, hacían uso de las pilas-botón era inmensa. Sin embargo, a medida que la tecnología de baterías avanzó, impulsada sobre todo por el mundo de la telefonía móvil, las pilas-botón fueron arrinconándose poco a poco. Hoy, tan sólo hacen uso de ellas unos pocos aparatos, calculadoras y relojes, principalmente.

Sin embargo, ya hay muchos modelos de calculadoras que recurren a baterías, o a pilas «normales», así que puede decirse que solo son los relojes quienes hacen un uso digamos «masivo» de pilas botón.

Panasonic tiene al cobalto en su punto de mira

Panasonic está tratando de desarrollar nuevas baterías libres de cobalto, tras lo difícil -y caro- que se está poniendo conseguir este preciado metal en el mercado. Y es que el cobalto se está convirtiendo en algo tan preciado que se le ha llegado a denominar «el oro azul». La mayoría del cobalto actual se encuentra en la República Democrática del Congo (el 65%), aunque el productor número uno mundial de cobalto refinado listo para usar (ya procesado) es, cómo no, China.

Otro de los problemas más graves es que se estima que hay en el Congo cerca de 40.000 niños extrayendo cobalto de sus minas, un mineral que luego en el primer mundo algunos llevan en sus coches, en las baterías de sus teléfonos móviles…, o en nuestro relojes. Porque sí, te preguntarás qué narices hace este tema en ZonaCasio, pues tiene que ver con esos «gramitos» de cobalto que están en los acumuladores de nuestros Tough-Solar.

Haciendo burradas con el capacitador

No hace mucho alguien me consultaba respecto al acumulador de su Citizen Eco Drive. Me contaba que su preciado reloj apenas recargaba, y que tras ponerlo a pleno sol, cuando lo retiraba le duraba muy poco su autonomía. Me venía a decir: «¿es que los acumuladores de estos relojes no duraban ochenta años?». Le respondí que nadie había estado ochenta años con un reloj de ese tipo para comprobarlo, que era simple teoría y que, supuestamente, era a los ochenta años cuando dejaban de ser prácticos, pero por el camino habrían perdido buena parte de su poder de retención de energía.

También puede darse el caso que algunos acumuladores estén, simplemente, defectuosos. Esa es una de las razones por las que los Tough Solar de Casio se vendan con un código que informa al distribuidor de cuándo salió ese acumulador de fábrica (o mejor dicho, el reloj), así se puede realizar un seguimiento de «cuántos caen» con el paso de los años.

Fin de vida útil

Si hay algo que siempre me molestaba bastante de los relojes de cuarzo, era el momento en que se acercaba el agotamiento de sus pilas. Por supuesto, no era el hecho del cambio de pila en sí, tarea a la que cada determinados años debías de enfrentarte, sino el no saber cuándo ese cambio se acercaba. La inseguridad que ese hecho te daba me inquietaba.

Es evidente que en los relojes con pilas de diez años de autonomía eso casi perdía importancia, era secundario en cierta forma, y por eso eran mis modelos preferidos. Pero en aquellos en los cuales la pila duraba dos, tres o cinco años, siempre estabas un poco en vilo. Sobre todo si hacías un uso intensivo del reloj, si lo usabas cada día, si recurrías a su alarma y si habitualmente usabas su función de iluminación, todo ello hacía que la energía de la pila se redujese notablemente y podías encontrarte un día, de repente, sin pila en el reloj.

Prueba de larga duración con el Casio AL-190 y su capacitador

A veces de los errores también se aprende, y en este caso vamos a aprender bastante, porque hemos decidido llevar hasta el extremo la tecnología de capacitador del AL-190, el «Battery Less» por antonomasia de Casio en la actualidad.

En este tiempo en donde tanto se habla de las baterías -principalmente criticándolas-, y en particular sobre sus enormes defectos en los smartwatches, no viene mal poner a prueba los otros sistemas de baterías que hasta ahora se venían utilizando, como son los capacitadores (la tecnología BatteryLess de Casio) y acumuladores (la tecnología Tough Solar de Casio).

¿Cómo nos afectarán las políticas sobre el transporte de las baterías de litio?

Quién nos iba a decir a estas alturas que después de todas las amenazas que los teléfonos móviles han hecho a los relojes digitales (no a los mecánicos, estos se mueven en una élite bastante reservada y donde el lujo y la exclusividad tienen en ellos objetos de preferencia), hasta hacerlos desaparecer de muchísimas muñecas, ahora nos enfrentaríamos a otra que, en este caso, para añadir más complicación, es ajena a nosotros y contra la cual poco podemos hacer: la prohibición de envíos de baterías de litio.

Se ha comprobado que bajo cierta presión y en determinadas condiciones una batería de litio (como la de nuestros teléfonos móviles) puede llegar a reventar. Esto, aparte del relativo daño de la pérdida de la batería en sí (y del teléfono donde estuviera incrustada, si fuera el caso), no debería suponer, dentro de la bodega de carga de un avión, mayor contratiempo. El peligro radica en que esa explosión puede causar la emisión de vapores que, en unión con otros compuestos que podría haber alrededor, produciría un incendio. Lo cual estamos hablando ya de algo verdaderamente grave, sobre todo si pensamos en un avión que vuela a cientos de metros de altitud y sin ninguna pista de aterrizaje para tomar tierra de manera urgente cercana.

¿Y si se hubieran equivocado?

Desde hace unos meses a estas fechas tengo bastantes quebraderos de cabeza con mi viejo Pro Trek. Hace años ya que lo tengo, y últimamente su cargador no sale de la zona media de carga. Ni ha sido exprimido al máximo, ni maltratado, ni he abusado de su uso, y durante este verano me preocupé bastante de que acumulara suficiente energía. Tras llegar a su máximo nivel de carga se supone que en ese modelo debería mantenerse con PS («Power Save») activado y sin usar, seis meses. Pero no es así, ni mucho menos. De hecho apenas llega al mes, y vuelve a descender. No es la primera vez que me pasa, también tengo problemas con otro CTL1616 (el acumulador de Panasonic, de hecho, el mejor acumulador de Panasonic hasta la fecha). Eso me ha hecho pensar: ¿Y si nos hubieran mentido? O mejor dicho: ¿Y si se hubieran equivocado?

Citizen presume que los acumuladores de sus relojes solares pueden mantener su energía útil hasta los ochenta años. Estos de Casio, con una tecnología muy similar, deberían rondar esa fecha. Pero en documentos internos de la compañía ellos mismos admiten que tales fechas son simplemente supuestas. O dicho de otra manera: eso es lo que creen. Y esto es así porque, obviamente, nadie se ha pasado ochenta años probando un reloj para verificarlo (los acumuladores son muchísimo mas recientes). Lo que han hecho es someter a los acumuladores a una serie de tests de cargas y descargas sucesivas, estimando su uso medio con un usuario convencional, y viendo hasta dónde el acumulador mantiene la capacidad de retener la electricidad en unos niveles que sean utilizables. Luego hacen una extrapolación en un uso cotidiano y llegan a la conclusión de esos ochenta años teóricos. Pero la práctica es muy diferente.

El acumulador de nuestro AL-190 ha dicho: «hasta aquí hemos llegado»

Como muchos de vosotros recordaréis, hace un tiempo le instalamos un acumulador al AL-190W, tras asegurarnos que podíamos hacerlo y que cumplía las especificaciones, en sustitución del capacitador que estos modelos Battery Less montan de fábrica.

Tras pasar un tiempo funcionando, dejamos que se descargara por completo (algo que no conviene hacer con los acumuladores, dicho sea de paso, ya que es donde más sufren) para tener una idea razonable de lo que este tipo de cambio puede ofrecernos. Tras ello, recargamos el reloj completamente durante varios días mediante luz indirecta del sol. Terminamos de hacerlo el día 13 de octubre, y luego procedimos a guardarlo en un entorno totalmente a oscuras, para que no se recargara de manera accidental. Hoy, 18 de noviembre, el acumulador del AL-190W estaba de nuevo descargado por completo.

Interesante comparativa sobre la autonomía de los relojes

El blog de nuestro querido lector Guti lo hemos traído aquí en varias ocasiones, no solo porque publique temas muy interesantes, sino porque trata de vez en cuando de una pasión que entre él y nosotros tenemos en común (y que compartimos también con todos vosotros, obviamente): los relojes Casio.

El pasado día 31 Guti publicó un interesante artículo en donde trata el tema de la autonomía, una de las cosas que a veces solemos pasar por alto (excepto cuando la duración de las pilas es ridícula, que entonces sí se posiciona como un elemento de vital trascendencia a la hora de elegir un reloj determinado) pero que puede hacernos pasar insufribles momentos de molestia y, encima, con el impacto económico que un constante cambio de pila lleva consigo.

La energía de las estrellas

La energía solar ha sido durante mucho tiempo un sueño de ciencia-ficción. Una energía limpia, sin límites, al alcance de todo el mundo y fácil de conseguir. Pero poco a poco las expectativas han ido decayendo. Mientras en España la energía solar se ha mantenido gracias a subvenciones públicas (lo que ha llevado a la quiebra técnica del sistema eléctrico español y a un enorme déficit), en otros países ni siquiera han empezado a apostar por ella, habida cuenta de su dificultad para conseguir beneficios (bien sea por la tecnología empleada, bien por carecer de las suficientes horas e intensidad de luz).

Los artilugios del futuro que soñaban la gente de antaño, funcionando con este tipo de energía, se han quedado en meras especulaciones fantasiosas. Marcas como Swatch apostaron hace años por modelos «limpios» y solares, pero resultaron ser una verdadera decepción. En el momento actual prácticamente sólo hay dos marcas en el mercado que ofrecen la tecnología suficientemente probada y fiable para ser útil: Citizen con sus Eco Drive, y Casio con sus Tough Solar.

¿Qué les pasa a los nuevos acumuladores compactos de Casio?

A principios de la década del 2000 empezaron a llegar a los modelos Tough Solar los acumuladores CTL1616. Algunos de los primeros fueron un desastre, muchos les achacan a Sony, uno de sus fabricantes, aunque la verdad es que era principalmente Panasonic el proveedor. El problema residía en que duraban «un suspiro», y, obviamente, no fueron pocos los que empezaron a quejarse de que un acumulador, mucho más caro que una pila, tuviera una vida útil mucho menor que ésta. Panasonic -que saben muy bien lo que hacen y es una empresa de las mejores del mundo en el ámbito de la tecnología de consumo- decidió responder como mejor sabe hacerlo: lanzando una actualización, que es la que tenemos en el día de hoy, de un acumulador que, por lo general -y ante entornos que no sean de gran demanda de energía- responden perfectamente bien. Duraderos, fiables y, sobre todo, muy probados.

Pero últimamente parece que el fantasma de esos años vuelve a surgir. Casio, para sus modelos duales (ana-digi o totalmente analógicos) lleva desde hace unos años cambiando sus acumuladores CTL1616 por unos nuevos («nuevos» en el sentido de que no los usaban antes) CTL920. Edifice, la línea estándar (los nuevos AQ-S800W y AQ-S810W) y algunos G-Shock (GW-3000…) los llevan de fábrica. Es un acumulador destinado únicamente a modelos duales o/y analógicos, por lo que no lo encontrarás en modelos digitales -por ahora-. De momento tampoco se está utilizando en modelos Pro Trek.