Prueba: Casio W-753. El justo equilibrio


Hay un reloj en Casio que prácticamente tiene todo lo que nos podemos esperar de un buen reloj pero que, además, tiene muchos de los extra que solo encontramos en Casio de un nivel muy superior. Posee cronógrafo de 99 horas, temporizador de 1 hora con Yacht (emite señales acústicas), segunda zona horaria, cinco alarmas (una de ellas con snooze), y señal horaria. Pero, además, posee gráfico lunar («moon graph»), gráfico de mareas («tide graph»), y posibilidad de señalar el acimut solar (esto es, la situación del sol sobre nuestras cabezas, medida en grados), así como sistema de orientación simple, usando también la estrella de nuestra galaxia. Todo esto, pensaréis, y no sin razón, lo tienen muchos otros relojes de Casio. Estáis en lo cierto. Pero, ¿lo tienen por menos de 30 €? Sí, eso es lo que cuesta la variante de correa de los W-753. Y entonces sí que muy pocos relojes, no solo de Casio, sino del mercado, ofrecen todas estas funcionalidades en tu muñeca por ese precio.

Tal vez el reloj que más se acerque sea el W-S210, aunque en este caso es Tough Solar y algunas de las especificaciones (orientación simple, por ejemplo), no las posee. El W-753 es, además, y no hay que olvidarlo, un modelo con pila de larga duración: en efecto, nada menos que diez años. Y posee cinco botones (el superior derecho no está «de adorno» como en otros modelos de Casio).



Casio lanzó su W-753 en el año 2005, concretamente los anunció para junio de ese año, con ocho variaciones diferentes (algunas de ellas no llegaron a España). Algunas con correa de resina, otras de piel, otras con pulsera metálica, y, otras, con correa de tela. Todas ellas eran espectaculares, con un diseño de display colorido y a la vez muy atractivo y de fácil lectura. Realmente hay pocos modelos, poquísimos, en el mercado, que ofrezcan algo así.

El display, como acabo de mencionar, tiene un diseño limpio, claro, con diferentes motivos en donde destaca el impresionante gráfico lunar. Además era sumergible hasta los 100 metros y su caja estaba dotada de elementos de acero. Es decir: no era totalmente una caja de resina «cualquiera».


Su módulo utiliza el sistema antiguo de cálculo de mareas: mediante intervalo lunitidal, a diferencia de los actuales modelos, que lo hacen por código de ciudad. Esto tiene sus pros y sus contras. Su parte negativa es la complejidad de configuración, pero en contrapartida, una vez configurado adecuadamente el reloj, podremos conocer el estado de la mar de una forma más precisa y en cualquier lugar del globo. Además, su procesamiento es más rápido, con lo que la lectura de mareas se hace casi instantáneamente. No obstante este sistema va desapareciendo poco a poco, porque el actual es más cómodo para la mayoría de los usuarios. Pero hay muchas personas -como quien suscribe- que en este caso particular al menos, prefieren la fiabilidad a la comodidad.


· Lo más positivo
– Correa muy cómoda y con muy buen tacto.
– Botón superior derecho exclusivo para el acimut solar.
– La caja está cubierta en su parte superior de una chapa de metal. Un buen acabado sin duda, no solo estético, sino que protege a la caja de resina (por debajo) de arañazos.
– Los puntos cardinales N, E y W no solo están pintados, sino que, además, están grabados, al igual que las marcas sobre el bisel. Esto es muy acertado en el caso de que, por excesivo uso, la pintura se acabe quitando.


· Lo más negativo
– Hebilla de la correa de plástico.
– El gráfico de las mareas y el gráfico lunar, a diferencia del resto del reloj, son difíciles de ver. Las causas son varias, y, todas unidas, hacen una visión de ese extra tan importante en este reloj muy complicada. La primera razón es obvia: el fondo utilizado es oscuro, y el filtro, negro. Debería haber sido al revés para mejorar la visión. La otra razón es que se encuentran muy sobreelevados respecto al plano del display. De ahí que la máscara de plástico ensombrezca al estar tan separada del fondo. Y, por último, la manía de Casio de incorporar a este tipo de relojes un plexi abovedado. En lugar de mejorar la visión, la empeora y la distorsiona en gran manera.
– El gráfico lunar únicamente tiene cuatro segmentos. Deberían haberle incluído, al menos, dos más. El gráfico luna del W-S210 es muchísimo mejor.
– El gráfico de mareas no es dinámico. Es decir, no nos dirá cuándo la marea está alta en determinado ciclo, sino que simplemente nos ofrece la pleamar y la bajamar. No es mucho, pero es bastante.
– El sonido de los botones no es desactivable.
– Las marcas gráficas de grados en la orientación gráfica están marcadas a los lados del bisel. Se utilizan para la orientación, pero, además de ser minúsculas, tienen el inconveniente de estar justo en el borde del plexi. Esto hace que para recurrir a ellas haya que «retorcer» la vista y hacer un esfuerzo considerable. Es una lástima ese diseño, una vez más, culpa del cristal.
– Los botones de plástico son grandes y se pulsan bien, sin embargo se echan en falta unos botones de metal, como en el W-S210, que, en combinación con la cubierta de acero inoxidable del reloj, le hubieran dado un resultado mucho mejor.


· Resumen
Un reloj que tiene bastantes aspectos negativos, lo cual es indudable, y que serían mucho más importantes si estuviéramos hablando de un reloj de cien o doscientos euros. Pero teniendo en cuenta el precio, todos esos fallos son bastante asumibles. No obstante, por poco más de dinero es mucho mejor el W-S210 Tough Solar, siempre y cuando, lógicamente, queramos prescindir de la orientación manual y de la característica de acimut solar, además del Yacht. También hay que tener en cuenta que el W-753 posee una pila de diez años de duración, mientras que el W-S210 funciona mediante acumulador. Y en este aspecto energético entran en juego muchas variantes que cada uno tendremos que tener en cuenta para decantarnos por un modelo u otro.



























| Redacción: Zona Casio