Fin de vida útil

Si hay algo que siempre me molestaba bastante de los relojes de cuarzo, era el momento en que se acercaba el agotamiento de sus pilas. Por supuesto, no era el hecho del cambio de pila en sí, tarea a la que cada determinados años debías de enfrentarte, sino el no saber cuándo ese cambio se acercaba. La inseguridad que ese hecho te daba me inquietaba.

Es evidente que en los relojes con pilas de diez años de autonomía eso casi perdía importancia, era secundario en cierta forma, y por eso eran mis modelos preferidos. Pero en aquellos en los cuales la pila duraba dos, tres o cinco años, siempre estabas un poco en vilo. Sobre todo si hacías un uso intensivo del reloj, si lo usabas cada día, si recurrías a su alarma y si habitualmente usabas su función de iluminación, todo ello hacía que la energía de la pila se redujese notablemente y podías encontrarte un día, de repente, sin pila en el reloj.

Sumado a todo eso, otra molestia que me torturaba era cómo saber que su pila estaba sin energía. Como es lógico, la mayoría de nosotros no queremos esperar a que la pantalla digital se quede en blanco, o que las agujas se detengan, inmóviles, en nuestro analógico, así que solíamos cambiar su pila cuando empezábamos a notar cosas como que los dígitos palidecían al activar la iluminación, o que la animación del segundero no era tan ágil como siempre. En ambos casos en los digitales, porque en los analógicos era más complicado conocer la situación real de su pila.

Pero, preocupado por aprovechar hasta el máximo posible esa pila, dada la elevada toxicidad de las pilas botón, a mí siempre me entraban las dudas de si esa pila podía haber aguantado un mes más, o una semana más, dándole vida al reloj antes de tener que sustituirla.

Por todo ello una de las funciones más interesantes que siempre me han parecido más útiles y atractivas de un reloj es que éste posea un sistema EOL («End of life») para su pila. Ese sistema monitorea constantemente el estado de la pila y te advierte, sin género de dudas, cuándo está próxima a agotarse.

En Casio, por norma general, la aparición de la advertencia de pila baja suele ocurrir dos semanas antes del agotamiento total de la pila, dándole al usuario esos quince días de plazo para que la pueda aprovechar al máximo y luego cambiarla. Esto te da un margen suficiente para poder aprovechar hasta la última gota de energía que le reste a la pila.

Aunque hoy siguen existiendo muchos fabricantes de renombre que poseen circuitería con capacidad EOL (ETA, sin ir más lejos), por desgracia en Casio nunca fueron muy habituales los relojes con esta función. De hecho en la actualidad no hay demasiados modelos que la incorporen, aunque hay que agradecerle que, en la mayoría de las ocasiones en que la duración de la pila pueda suponer un problema (aquellos digitales o ana-digi con pilas de pocos años de duración y funciones avanzadas como Bluetooth o con vibración), Casio sí les incorpora esta función, siendo éstos los últimos exponentes de una tecnología que es realmente útil.

Es cierto que los Tough-Solar, por razones obvias, ofrecen un monitoreo constante del acumulador, pero en ellos la cosa cambia bastante, porque este sistema únicamente da información sobre el estado de carga de dicho acumulador, y no sobre su buen rendimiento y funcionamiento, algo muy importante en este tipo de relojes. En aquellos acumuladores que funcionen bien no hay ningún problema, porque será un buen indicativo de la energía que hay acumulada en nuestro reloj, pero si el acumulador está defectuoso o no la circuitería EOL no nos lo confirmará, aunque sí nos podrá servir de pista si la usamos para poder averiguar si notamos que se recarga y descarga con excesiva rapidez.

No estaría de más que Casio incorporase (al menos en algunos modelos de alta tecnología y elevado precio) un sistema complementario de monitoreo, un elemento que calculase algorítmicamente la demanda de energía, consumo, almacenamiento y uso del reloj, y ofreciera una sugerencia de acumulador deficiente o sobreexplotado. Es cierto que esto, aunque en teoría es bastante sencillo, puede que no lo lleguemos a ver nunca dada su complejidad práctica a la hora de realizar todos esos cálculos.

De manera que, mientras que el sistema EOL es realmente útil para un reloj a pilas, el sistema de monitoreo por EOL en un solar no deja de ser una parte importante a tener en cuenta, pero en cierta forma no es tan fiable.

Por otro lado, hay personas -como yo- a las que nos molesta ver siempre en la pantalla el estado de la batería y tener que estar todo el rato pendiente de ella, nos resulta algo agobiante. Por eso, en cierto sentido, yo me encuentro más cómodo con un reloj a pilas en donde no se me moleste hasta que la pila esté a punto de agotarse para cambiarse. Ya me preocuparé del problema cuando éste llegue, no antes (bastantes problemas tenemos ya en nuestra vida cotidiana). Y si a los que son como yo nos «molesta» ver el testigo de carga del acumulador, no os digo nada al ver el testigo de carga de un smartwatch al que tienes que recargar cada día. No, definitivamente. Ese tipo de relojes (los smarwatches), no son para mí.

Listado de modelos Casio actuales con monitoreo energético EOL:

– GD-350

– EFR-540

– GB-X6900

– GBA-400

– STB-1000

– GG-1000

– GA-1000

– EFB-302

– EFB-301

– ETD-310

– ETD-300

– EFR-304

– EFR-303

– ERA-200

– EFR-540

– DB-520

– SGW-1000

– SGW-100

– PRG-280

– DBC-62

– GB-5600

– GB-6900

| Redacción: ZonaCasio.com