Año 1982: 48 horas en un reloj de Casio

Tras bastantes años de tiras y aflojas por parte de productoras, distribuidoras y actores, ve finalmente la luz la película «48 horas» («Límite: 48 horas» en España). En ella, un policía tiene que ir contrarreloj, y contra el tiempo, para detener a los asesinos de uno de sus compañeros. Para ello debe sacar de la cárcel a un tipo que los conoce muy bien y, así, poder llevarlo hasta ellos. Pero solo disponen de 48 horas para hacerlo.

Los protagonistas son Nick Nolte, en el papel del detective Jack Cates, y Eddie Murphy, como el ex-convicto Reggie Hammond. Ellos…, y un Casio A-201 en la muñeca del detective durante todo el metraje, que va contando los minutos y las horas según van transcurriendo, e incluso le podemos ver en primer plano haciendo gala de la llamativa animación de su alarma. Eran unos tiempos en donde no se pagaba para que los relojes aparecieran en la película, estaban allí porque eran elegidos o porque realmente les gustaba y les apetecía (a los protagonistas o a los productores).

El A-201 ya era todo un relojazo en aquel año 1982 en el que se proyectó en las salas de cine esta película. Realizado en Japón, y totalmente de acero inoxidable, salió al mercado en agosto de 1980, así que ya llevaba en la calle dos años cuando el 17 de mayo de 1982 comenzó a rodarse «48 horas». Llevaba la «pila comodín» de Casio, una BR2016 (que sería la equivalente actual de nuestras CR2016), con autonomía casi para año y medio (18 meses, en realidad). Pero no os extrañe este hecho: el reloj consumía lo suyo debido a su tecnología Dual LCD, tanto es así que era uno de los circuitos que más consumo eléctrico tenía entre los de aquellos años en Casio, nada menos que 4,6w, cuando lo habitual es 1,5w, 2… Para que os hagáis una idea, el consumo eléctrico de un F-91 es de 0,95w (mucho más también que las últimas especificaciones de Bluetooth LE, que consume entre 0,01w y 0,05w). Otro hecho importante y que deja patente que su tecnología provenía, de muchas maneras, de los primeros CasioTron, es que éstos tenían un consumo similar, e incluso mayor (los había que consumían más de 10w), por eso – como contamos por aquí en otra ocasión – la autonomía de aquellos primeros relojes se medía en meses, y no en años. La electrónica avanzó mucho durante la década de los setenta, para lograr autonomías de años con las mismas o similares pilas, en los ochenta.

Retomando el tema de la película 48 horas, lo cierto es que está plagada de curiosidades. El personaje de Nick Nolte sirvió de inspiración para la exitosa serie de policías «Corrupción en Miami», de hecho para el papel del rubio Sonny Crockett (Don Johnson) se tomó parte de Jack Cates, y ¿no os resulta curioso que su compañero Ricardo Tubbs (Philip Michael Thomas) fuera también negro, como Eddie Murphy?

El rodaje de la cinta estuvo lleno de vicisitudes, tanto es así que los guionistas acabaron de escribir los últimos detalles el último día antes de empezar a rodar. La presión era tal que la Paramount Pictures amenazó a su director (Walter Hill) en que no volvería a trabajar para ellos si el resultado en taquilla era malo. Y es que tenían miedo de que la película, que iba a ser un poco de «entretenimiento policial», resultase demasiado dura en determinadas escenas y diálogos. Pero las preocupaciones fueron infundadas: el éxito fue arrollador. En taquilla consiguió recaudar, solo en Estados Unidos, la friolera de 78.868.508 dólares (4.369.868 solo en la primera semana), cuando su rodaje había costado 12.000.000. Se convirtió en una de las mejores películas del 82, catapultó a Eddie Murphy a la fama (que se estrenaría con ella en el cine y, por cierto, el nombre de su personaje, Reggie Hammond, fue idea suya, ya que el original de Willie Biggs le parecía demasiado «pomposo»).

Inicialmente del duro policía iba a hacer Clint Eastwood, y Richard Pryor (que luego haría otros papeles cómicos) como «el delincuente». Pero cambios en la agenda y el no poder ajustar fechas hicieron que finalmente Nick Nolte y Eddie Murphy se encontraran en lo que sería una de las cintas de policías más laureadas y la que inauguraría su género (el llamado Buddy Cop), que luego copiarían e intentaría imitar otros éxitos en taquilla como «Arma letal», «Tango y Cash», o «Bad Boys». Todas ellas – y muchas más – beben de este filme de acción en donde las 48 horas marcadas en un soberbio digital LCA A-201 de Casio mantienen al espectador pegado a la butaca y sin levantar los ojos de la pantalla.

| Redacción: ZonaCasio.com / ZonaCasio.blogspot.com