A simple vista parece un analógico más. Pero míralo de cerca y sorpréndete


Para la vista poco experta en relojería, éstos modelos que ves no son más que simples relojes analógicos sin más misterio. Para los que entienden un poco, sus virtudes empiezan a resultar evidentes: recubrimiento PVD parcial, resistentes al agua hasta nada menos que los cien metros, ventana para el número del día, y recubrimiento en las agujas y las marcas horarias de Neo-Bright (brillan en la oscuridad). Pero acércate un poco más… en efecto, ¡son Edifice analógicos con tecnología solar!

A su impresionante precisión (nada más y nada menos que +/- 20 segundos por mes) se une una célula solar que cubre todo el fondo del reloj, y que, gracias a su acumulador, lo mantiene en funcionamiento (desde plena carga) hasta cinco meses.



Además, son realmente muy completos: poseen cronógrafo de 59 minutos (con dos llegadas), y una alarma (la subesfera inferior con los números árabes es el horario de la alarma).

Como es normal en éste tipo de relojes de Edifice, su caja posee cierre con rosca. Además, el cristal es de zafiro, y la caja es íntegramente de acero inoxidable. Con un peso de 84 gramos para las versiones de correa, y de 155 gramos para las de armis, su tamaño es de 49 X 41,8 X 11,9 mm.


Los modelos son los EFB-503, en versiones correa de cuero natural (EFB-503SBL-1AV), armis y PVD parcial (EFB-503SBDB-1AV) y armis (EFB-503SBD-1AV).

Es todo un lujo, y un acierto, que Casio ofrezca, por fin, éste tipo de relojes de cristal prácticamente inrayable, con la tecnología solar.

| Redacción: Zona Casio