Los relojes más valiosos ante una pesadilla (y no, no va de Rolex)

Hace unos días asistíamos boquiabiertos ante el espectáculo de una pesadilla. Cientos, sino miles de ucranianos se agolpaban en las gasolineras buscando llenar los tanques de sus coches y garrafas, para salir huyendo de la barbarie rusa que se les avecinaba. Quienes consiguieron llenar el depósito antes de que el combustible de la gasolinera se acabase, se enfrentaban a otro imprevisible obstáculo: las kilométricas retenciones en las carreteras, que les impedían avanzar. Kilómetros y kilómetros de vías de asfalto colapsadas, hasta el punto que tuvieron que asistir viendo cómo su país era invadido, desde el sillón de sus autos, e informándose por la radio de su coche o por internet.

Por eso, explicaba hace unos días un señor cómo él había tratado de prepararse para, caso de ser necesario, que eso no le ocurriese. Tanto era así que había adquirido dos bicicletas MTB de rueda de 26, cuando aún ese tipo de ruedas eran fáciles de encontrar. Lo de las bicicletas tiene su sentido, porque los automóviles, e incluso las motos, pueden ver detenido su avance por la escasez de combustible (que sí o sí, será lo primero en faltar) y por el colapso, al tratar de escapar todo el mundo en tropel. Una bicicleta no tiene ese inconveniente, porque obviamente no funciona con combustible. Tampoco es opción la bicicleta eléctrica, porque pronto su planta motriz se agotará y tendrás que cargar con un agobiante peso muerto.

En el éxodo ucraniano, muchas personas decidieron abandonar sus autos en mitad de la carretera y salir caminando con lo poco que pudieran llevar bajo el brazo. En ese sentido en una bicicleta no solo podríamos cargar más cosas, sino que, aunque fuésemos caminando, podríamos subirnos en ella para avanzar aunque solo fuese aprovechando los llanos y los descensos.

Lo de la rueda de 26 que contaba este tipo también tiene su sentido. La cuestión es que son ese tipo de ruedas las más populares en bicicleta de paseo, y además, son más ligeras que las de 29, hechas para competición pero que en carretera son un estorbo. De hecho, las mejores bicicletas de travesía como la Expedition de Specialized o la Sedona de Giant, llevaban ruedas de esas medidas.

Este señor había preparado su bicicleta con neumáticos Kenda, que tienen un buen equilibrio entre rapidez y resistencia. Además, preveyendo la que se avecinaba con las aduanas, antes de que la ley de importanción de mercancías entrase en vigor adquirió de China componentes genéricos, fáciles de reparar y mantener, que en Europa son imposibles de encontrar (aquí la mayoría son sistemas automáticos o/y de sincronización de Shimano, que no son demasiado robustos y casi ni reparables), para montar en su bici.

Si trasladamos todo ello a los relojes, ocurrirá otro tanto de lo mismo. Nadie querrá llevar mientras sale pitando un mecánico suizo, ni un modelo que a las primeras de cambio le va a abandonar casi con total seguridad. Los Tough Solar y los 10 Year de Casio serán los más buscados, demandados y perseguidos. No hay que ser un «pitoniso» para darse cuenta también que las tiendas y relojerías donde los tengan, se quedarán sin género en un pestañear. ¿Pedirlos por Interner? No cuentes con ello.

Puede que todo esto nos parezca de ficción, pero aún sin estar en plena contienda nosotros, ya se notan sus consecuencias y esta histeria colectiva. Si durante la pandemia «el producto estrella» fue el papel higiénico, luego vinieron las velas que se agotaron en todas partes por culpa de «no se quién» que predijo un apagón global, ahora ocurre otro tanto con el aceite. La gente en España está haciendo tal acopio de ese producto que los distribuidores se han visto en la obligación de intervenir para limitar su venta y evitar desabastecimientos.

A ello, en caso de conflicto tendremos que unir saqueos masivos y estampidas desde las grandes ciudades, por lo que para buscar ese reloj que precisamente necesites (y no, no será ese lindo Hamilton que te regalaron por tu boda) va a ser ya demasiado tarde. Si no lo has adquirido a tiempo, en su día, como nuestro colega el de la bicicleta, tendrás que aguantarte. Algunos dirán: «bueno, no me pierdo tanto…«, pero sí, te pierdes mucho. Veamos qué te puedes perder:

– Recarga solar. Te olvidas de pilas y enchufes. Sea donde fuere, en campo de refugiados o entre una montonera de tanques, tu reloj te va a seguir dando servicio.

– Alarmas. Si tienes un reloj de pila de dos o tres años, ya puedes pensarte muy mucho si activar sus alarmas o no, ya que es de las cosas que más consume. Además -a muchos, como a mí, os habrá ocurrido- se te quedará sin pila cuando menos lo esperes.

Sin embargo, con un solar puedes activar las alarmas para todo y cuando quieras sin miedo, e incluso una función muy importante en ese tipo de escenarios: ¡el temporizador! Que, por supuesto, funciona también con alarma.


En un conflicto armado todo el mundo pierde, nadie gana. Si por desgracia tienes que ir al frente, como contamos el otro día es una gran elección un G-Shock de caja maciza de acero. Pero en cuestión de supervivencia las elecciones en Casio, por fortuna, son mucho más numerosas.

– Iluminación. Otro tanto de lo mismo. Malgastar las pilas de una linterna o de tu smartphone para poder ver la hora es de las peores cosas que puedes hacer. Y un mecánico, por supuesto, no tiene luz. Así que o te pones tu reloj solar, o te quedas sin saber qué hora es hasta que amanezca. Por fortuna, si estás en un refugio en el metro siempre habrá alguien que SÍ tenga un solar, y te podrá decir la hora. Aunque claro, tampoco es plan molestar a los demás preguntándoles cada dos por tres, que también tienen sus propias preocupaciones.

– Mareas, luna, brújula, altímetro… Todos esos extras.
En efecto, todos esos «extras» que los smartwatches también ofrecen, pero que se quedan en nada sin un enchufe. En nuestros modelos Tough Solar no será un problema consultar cómo está la marea (importante si vivimos en zonas costeras), la luna (de gran valía si debemos desplazarnos de noche), y por supuesto, barómetro y brújula para mil y un imprevistos.

– Pesca y caza. ¿Y si escapas a la montaña o al mar? ¿Y si te encuentras perdido y sin sustento? ¿Cómo vas a saber cual es el mejor momento para proveerte de algo de alimento? Si eres hábil en la pesca o en la caza, lleva contigo tu Hunting Gear o tu Fishing Gear solar o de pila de gran autonomía. ¡Puede depender de ello tu subsistencia!


Tras lo sufrido con la pandemia y su confinamiento, ya hemos aprendido casi todos a tener bien a mano nuestros relojes solares o de pilas de larga duración y, en muchos casos, algunos no se han separado ya de nuestras muñecas.

– Hora solar. Otro «extra» de muchos modelos de Casio. Saber la hora de la salida y puesta de sol nos puede servir de referencia para levantar el campamento, para detener nuestra marcha… O para esperar agazapados a que el manto de la noche nos oculte. En modelos de Collection como los CPA-100, hasta robustos G-Shock como los GW-9400, encontrarás esta valiosa función. Y, además, con una pila de las mejores el primero, y solar el segundo.

– Doble horario. Conocer un tramo horario diferente es algo que pocos mecánicos incorporan. Mucha gente solo le da importancia a la hora de viajar, pero aparte de que seamos desplazados a otro país como refugiados (lo cual no sería descabellado pensar, quién les iba a decir a muchos ucranianos hace solo un par de semanas que iban a acabar hoy en Italia o en Francia), y entonces poner el segundo horario de ese país nos facilitaría mucho las cosas, el segundo horario podemos usarlo como referencia: calcular cuántas horas han transcurrido, coordinar un grupo que vaya un determinado tiempo por delante o por detrás nuestro, e incluso saber las horas de las emisiones de radio o transmisiones de comunicaciones desde un país extranjero.


Casio dispone de líneas de relojes muy completas: Fishin Gear, Hunting Gear, G-Lide, Master of G… Pero de entre todas ellas elije aquellos con opción de alimentación solar o de pilas de gran autonomía, porque de nada sirve tener muchas funciones y una gran polivalencia, si luego no puedes hacer uso de ellas.

En conclusión…
Ojalá, ciertamente, nada de esas funciones y virtudes de nuestro reloj, en su uso como recurso casi «de supervivencia», necesitemos nunca. Ojalá solo las usemos para cuestiones lúdicas: el gráfico de mareas para hacer surf, el gráfico lunar para contemplar las estrellas… Pero si llega el momento, saber que podemos contar con un reloj fiable, robusto, inmune a campos magnéticos y de grandísima autonomía será un elemento de incalculable valor, habida cuenta que pocas cosas podremos llevar con nosotros.

Por eso no, no te estamos diciendo que salgas corriendo a por tu reloj Tough Solar o de pila de gran autonomía, no. No te decimos tampoco que abandones esos limitados e inservibles modelos de pilas de dos y tres años, sean analógicos o digitales. No. Te decimos más bien que ya deberías contar con ese tipo de relojes entre tus pertenencias, que si has de salir a escape solo tengas que ponértelo y echar a correr. Que si aún no lo tienes, ya estás tardando en conseguirlo antes de que te arrepientas de ello. Porque la locura de los locos es imprevisible, y una guerra está llena de dementes.